
La cúpula del PSOE vilagarciano escenificó ayer su apoyo a la llamada tercera vía. El precandidato a la Secretaría General de los socialistas, Patxi López, estuvo en la sede de Castelao y contó con el respaldo del alcalde, Alberto Varela, de todo el gobierno local, del diputado autonómico Julio Torrado, del diputado estatal Guillermo Meijón y del senador Modesto Pose.
Un acto que muestra su apoyo al candidato vasco, pero también da muestras del giro de un equipo que en ocasiones anteriores estuvo muy vinculado a la opción “sanchista”.
Sobre esto habló claro López, que manifestó su intención de un proyecto basado en la “unidad” y en la definición de un proyecto socialista que “no tenga como objetivo ni ir al centro ni pactar ciegamente con Podemos, sino ganar al Partido Popular”. A la pregunta de si se sentía “un traidor” a Sánchez, el precandidato (esta semana se presentarán los avales) aseguró que “fieles son los perros y leales las personas. Yo fui leal a todos los secretarios generales”.
López recordó su defensa de Sánchez en el comité federal del 1 de octubre, que no dudó de calificar como un “drama desgarrador” y por el que pidió perdón, ganándose el aplauso de los afiliados allí presentes.
Unir todas las partes
López presentó su candidatura como un nexo de unión en un partido marcado, dijo, por la “desilusión” y la “división”. El vasco aseguró estar más preocupado por el día después que por las propias primarias y aseguró que si sale elegido Secretario General “lo primero que haré” será reunirse con Susana Díaz y Pedro Sánchez, aunque también destacó que su candidatura, frente a las otras dos, “escucha” y no solo “habla”. “La militancia quiere una izquierda que sea capaz de transmitir tranquilidad a la ciudadanía”, aseguró López, que indicó que de lo que se trata ahora no es de “cortar cabezas” sino de “recuperar la ilusión” y puso como ejemplos las victorias de Felipe González y de José Luis Rodríguez Zapatero.
Patxi López fue presentado en la sede por el alcalde, Alberto Varela, que incidió en el mensaje de “unidad” y en la necesidad de que las primarias sean un “proceso para presumir”. l






















