
La concesión del edificio que alberga el Centro de Interpretación da Ría de Arousa finalizó en 2010. Fue por esa fecha cuando Costas del Estado informó al Concello de Vilagarcía que el diseño del premiado arquitecto César Portela debía ser demolido. A cambio de esta actuación, el organismo estatal se comprometía a ejecutar la rehabilitación del Balneario de A Compostela.
Una propuesta que rechazó el bipartito liderado entonces por la socialista Dolores García al parecer por el empeño del concejal de Urbanismo de dedicar el Balneario a un centro de formación, lo que implicaba una remodelación completa también en el interior.
Hoy, cinco años después, la situación es la peor que nadie podría haber imaginado. Y es que el edificio del CIRA debe demolerse igual, al menos si se tiene en cuenta el informe de Costas que así lo ordena y que recibió el gobierno de Tomás Fole en octubre de 2013. Además, el otro inmueble en cuestión, el Balneario, se encuentra en una situación deplorable.
decisión inminente
Será el gobierno que salga de las urnas tras las elecciones del 24 de mayo el que tendrá que adoptar una decisión sobre el futuro del acuario. Y las opciones son pocas a este respecto.
El informe de Costas del Estado es bastante claro y señala que las instalaciones “carecen de título administrativo habilitante de ocupación” por lo que deberá demolerse “en la mayor brevedad posible”.
El actual alcalde y candidato del PP, Tomás Fole, manifestó a este respecto que las opciones pasarían por buscar un nuevo uso para el CIRA o directamente por el derribo. En cualquier caso, el conservador incidió en que el contenido del museo se podría ubicar en otras instalaciones que “habría que buscar”.
Más contundente es el candidato del Partido Socialista a la Alcaldía. Alberto Varela apuesta por el derribo y lo hace no solo para cumplir con el informe de Costas sino como parte de un plan de regeneración de la fachada marítima que incluye la liberación de la desembocadura de O Con y el derribo de las naves del muelle de O Ralmal, que pasaría a ser una zona lúdica. “El CIRA ya perdió su funcionalidad inicial”, dijo Varela.






















