
El Concello de Ribadumia analiza ya una memoria de Augas de Galicia sobre el polémico proyecto de crear una represa en el río Umia en Cabanelas, en la zona de “O Atranco”, donde la empresa Gestora Inmobiliaria La Toja SA quiere mejorar una captación de agua para abastecer el campo de golf y otros servicios en A Toxa.
El concejal de Medio Ambiente, José Ramón González Lede, indicó que el proyecto dispone, al parecer, de todas las licencias, aunque han recabado toda la documentación en Augas de Galicia, para su estudio a fondo durante estos días.
Está previsto que la próxima semana la administración local tome posición tras conocer ya al detalle la situación, que ha caído por sorpresa entre algunos colectivos que hacen uso del río, como el Náutico O Muíño, que ve peligrar sus actividades y donde han iniciado una recogida de firmas en contra a través de change.org, que ayer rondaba los 150 apoyos.
El edil declaraba, en todo caso, que el Concello se pondrá “de parte dos afectados”, apoyando esta campaña. No oculta tampoco su preocupación por la construcción, ya que supondrá crear una represa de unos 1.200 metros cuadrados, lo que podría provocar una profunda afectación al río. El Colectivo Ecoloxista do Salnés (CES) se pronunció también días atrás en contra del proyecto, indicando que obstáculos como estos en el río supondrán un impacto negativo sobre especies autóctonas.
Desde hace años existe un pequeño muro en este tramo, que impide durante las mareas altas que el agua salada del mar entre en la tubería de captación. El proyecto pretende incrementar esta construcción hasta los 40 metros de largo por 29 de ancho y 1,80 de alto. La Xunta abrió el pasado 18 de enero un plazo de 20 días para alegar esta actuación.






















