CALDAS DE REIS - Dos detenidos cuando robaban en la iglesia de Carracedo y ya asaltaran la de San Clemente

Dos vecinos de Malpica fueron sorprendidos en la madrugada de ayer mientras robaban en la iglesia de Carracedo. No era su primer “golpe” de la noche, porque los arrestados regresaban ya de asaltar el templo de San Clemente, en donde fueron vistos por un vecino que alertó a la Guardia Civil.
Fue sobre las tres de la mañana. Un joven de esta última parroquia regresaba a casa cuando se percató de movimientos extraños en el entorno de la iglesia. Vio a dos individuos que accedían al templo tras forzar la puerta principal. Después huyeron en un vehículo. No consiguió anotar la matrícula, pero llamó a la Guardia Civil y les ofreció una descripción del coche, tanto la marca como el color: un Rover azul. Cuando llegó la patrulla “acababan de marchar”, indica un lugareño. Se llevaron un deshumidificador y dinero de las limosnas. Además, dejaron su impronta en la iglesia, revolviéndolo todo y causando daños en la puerta, confirma el párroco, Paulino Sánchez, que califica los hechos de “desagradables” y “lamentables”. Pero destaca, sobre todo, la “colaboración ciudadana” que permitió a las fuerzas de seguridad detener a los ladrones. “Es la ventaja de las aldeas, que todo el mundo se conoce” y es más sencillo detectar a algún extraño en la zona.
Tras la huída de San Clemente poco tardó la Guardia Civil en tener de nuevo noticias de estos dos asaltantes. Gracias a la descripción del vehículo con la que contaban, los detectaron en otra parroquia caldense, en Carracedo. Allí los sorprendieron con las manos en la masa, mientras perpetraban el robo en la iglesia y tras causar daños. “Romperon unha reixa e o cristal dunha ventá”, a la que llegaron subiéndose a la pata de un andamio, explica el cura, Manuel Carreira. Se llevaron entre 30 y 40 euros de los cepillos y, de nuevo, lo revolvieron todo. En una caseta próxima, que se utiliza para guardar enseres y que en la que están los baños, forzaron la cerradura e irrumpieron en ella tratando de agrandar su botín. Pero no fueron con él muy lejos, porque allí mismo los arrestó la Guardia Civil, lo que permitió recuperar todo lo robado. El vehículo utilizado para los asaltos seguía ayer por la tarde estacionado en Carracedo, en las cercanías de iglesia. Al parecer, no es propiedad de ninguno de los dos individuos detenidos, sino de un familiar.
hace unos días, en saiar
Tanto Paulino Sánchez como Manuel Carreira lamentan que las iglesias se hayan convertido en “objeto de robos reiterados” en los últimos tiempos. “É o pan de cada día”, comenta resignado el sacerdote de Carracedo. Él lo sabe bien, porque a comienzos de noviembre ya sufrió un asalto en otra de las parroquias de Caldas que él dirige, la de Saiar. Allí los ladrones se llevaron un botín bastante valioso, integrado por joyas de oro, copones de plata y dinero de los cepillos. Por el momento, confirma, estos objetos no se han recuperado ni se sabe nada de los autores.




















