
La reforma del campo de fútbol de Bamio está pendiente de una neuva licitación. Y es que los cambios introducidos en el proyecto obligan a realizar una obra nueva. “Si fuera una obra complementaria podría adjudicarse directamente, pero tiene que ser nueva. Y ahí está la discrepancia”, asegura el alcalde en funciones, Tomás Fole, que explica que el proceso está en la fase de invitación a las empresas. En cualquier caso, Fole señala que “será un campo de 100 en vez de de 75, lo que permitirá homologarlo para determinadas categorías”, dijo Fole, que no entiende las críticas ya que “si nosotros no hubiésemos seguido adelante lo tendría que resolver un nuevo gobierno, una nueva Diputación, que es la que financia, y no se harían las obras hasta 2016”. El alcalde en funciones carga también contra Sergio González, directivo del Bamio y miembro de la lista del BNG, al que acusa de “mezclar la parte política con la deportiva” y asegura que el retraso se debe a que los propietarios de los terrenos sobre los que se ampliará el campo “no los cedieron hasta que vieron allí las máquinas. Es la idiosincrasia gallega”, concluye.




















