
Varios de los accesos al polígono industrial aparecieron ayer cerrados a la circulación a través de vallas de obras instaladas a instancias del departamento de Urbanismo municipal.
Al parecer, la razón de esta medida es disuadir a posibles ladrones de entrar en el polígono industrial.
Y es que las obras de reposición de los desperfectos están practicamente rematadas y hace tan solo unos días, fueron detectadas varias tapas de las farolas fuera de su sitio, lo que fue interpretado por propietarios de parcelas —y así lo comunicaron al Concello— como la antesala de un nuevo robo o una simple comprobación previa.
El Concello trataba ayer, con la instalación de las vallas, de proteger el polígono de nuevas sustracciones, ya que de desaparecer nuevos elementos tendría la obligación de reponerlos.
Sin embargo la medida provocó un fuerte malestar entre los vecinos que utilizan el sistema viario del polígono para circular asiduamente.
Los accesos de Dadín, Nantes y O Santo se encontraron con los obstáculos en sus accesos, mientras que desde la vía rápida, desde Dena y desde el vial situado junto a la nave de Armarios Alonso, los accesos no estaban vallados.
La mayor parte de los conductores hizo ayer caso omiso a las vallas, retirándolas para poder circular. A pesar de ello el malestar era notorio, ya que en una tarde lluviosa como la de ayer, bajarse del coche para despejar el acceso suponía un transtorno.
Y es que los afectados ponían ayer en cuestión la eficacia de esta medida para evitar los robos ya que, según apuntaba algún vecino, en todo caso facilitaría una mayor tranquilidad a los amigos de lo ajeno a la hora de hacerse en el polígono con aquellos materiales que les tuviesen algún valor.
Vecinos y propietarios coinciden en pedir al Concello que concluya las obras y que actúe con “seriedad” en lo que se refiere al polígono.




















