
El año 2016 comenzó con un pan debajo del brazo para las parejas formadas por los riveirenses Inma Barcia Sanlés y Juan Millán Pérez y por Jinxiao Chen y Xingguo Dong -de origen chino- con el nacimiento de sus respectivos hijos, Martín y Juan, en el Hospital do Barbanza, convirtiéndose en los dos primeros niños en nace a ambas márgenes de la ría arousana. El primero de los alumbramientos se produjo a las 14.20 horas y fue el de Martín, que se adelantó 15 días sobre la fecha en la que su madre salía de cuentas y pesó 3,430 kilos. Por su parte, Juan nació 26 minutos después y pesó 3,440 gramos.
Los progenitores de Martín, que ya tienen otro niño, de nombre Juan y de 14 años, habían acudido al complejo asistencial ubicado en la parroquia de Oleiros a las nueve y media de la noche de Fin de Año por unas contracciones, con lo que tenían muchas opciones de ser el último nacimiento del 2015 o el primero del Año Nuevo. Pero, les dijeron que aún no había llegado el momento, por lo regresaron al domicilio de los padres de él en la Rúa Lajareu, en donde pudieron cenar y tomar las uvas de la suerte, y parece que esta últimas les acompañó, aunque la madre del chiquillo no llegó a probar bocado de los manjares que se sirvieron en la mesa.
Inma y Juan regresaron a las tres y media de la madrugada, nuevamente con contracciones, y ella ya quedó ingresada. Ahora reposa con su bebé en la habitación 313 de la planta de hospitalización y que comparten con los otros felices padres. Jinxiao y Xingguo acudieron al hospital comarcal a las cuatro y media de la madrugada debido a las contracciones de ella, que ya quedó ingresada hasta dar a luz. Se trata de una pareja que llegó a la capital barbanzana hace 14 años para montar con el padre de él -llevaba en España en 1989, para trabajar inicialmente en Madrid, pero acabó trasladándose a Riveira- un restaurante en la céntrica Rúa Otero Pedrayo, que se llama “Muralla Oriental”. Actualmente viven en un piso en el barrio residencial de Abesadas y ya tienen una hija Xinyu, que también nació en el Hospital do Barbanza y lo hizo hace 9 años.
Como todo nacimiento, en el complejo asistencial de Oleiros había ayer una gran felicidad entre todos los profesionales, pero de una forma muy especial en el departamento de Ginecología y en el ala sur de la planta de hospitalización, en donde se respiraba un aire más especial que otros días del año, con un trato muy agradable de todo el personal. Desde las seis menos cuarto de la tarde en que subieron al primer bebé no dejaron de recibirse visitas en la mencionada habitación, como se prevé que seguirá sucediendo hasta que la abandonen.




















