La ministra Isabel García Tejerina conoció la realidad del marisqueo gallego en Cambados, pisando la arena del banco más grande de Galicia, O Sarrido, y conociendo a sus protagonistas. Antes de entrar en faena destacó el “importante trabajo para el conjunto de los consumidores, y que pone de relieve el valor de las mujeres que trabajan en el mar” e incidió en el apoyo que le brinda su departamento, nombrando la reciente aprobación de la Ley de Pesca Marítima que recoge de manera específica la igualdad de género, y la colaboración que mantienen con Servicios Sociales para tener un apartado específico para las mujeres que viven del mar.
Calzada con botas de agua se acercó a las mujeres que ayer trabajaban en O Sarrido y lo primero que comprobó es que su ingenio no tiene límites, pues conoció los carros que han diseñado para transportar el marisco de un modo más cómodo sobre un terreno blando y húmedo. A la primera que conoció fue a Mari Carmen, la tesorera de la agrupación, que junto a la presidenta, María José Cacabelos, le explicó que las especies trabajadas son la almeja fina y la japónica, indicándole que esta última llegó como una especie invasora, pero se “da bien en toda las zonas” y les proporciona unos ingresos importantes. También aprendió García Tejerina las medidas reglamentarias que ha de tener cada ejemplar y que las mariscadoras ya no precisan metro. “Tenéis el milímetro en el ojo”, le dijo a una de ellas.
ambiente cordial
La visita se desarrolló en un ambiente distendido incluso en momentos reivindicativos como cuando Cacabelos, también vicepatrona de la Cofradía de Cambados, recalcó la necesidad de vigilar los vertidos de las empresas a la ría de Arousa. “Queda mucho por hacer”, contestó cuando Quintana defendió los proyectos de saneamiento que se vienen poniendo en marcha en los últimos años, porque “a las empresas les sale más barato soltar y pagar la multa que depurar”, añadió, aunque la ministra también le indicó que se van a destinar millones de euros a depuración.
La comitiva también se prestó a posar en una foto de familia por petición expresa de una mariscadora que pregonó a los cuatro vientos “lo orgullosas que estamos del alcalde”. La ministra incluso se animó a coger el rastrillo y parece que le cogió el gusto porque se aventuró a extraer almeja en varias ocasiones, guiada por las indicaciones de las expertas. Y es que, como dijo Cacabelos “es un trabajo duro, pero al aire libre, gratificante...”. De hecho, la conselleira tuvo que recordarle que debían continuar la visita para cumplir los horarios previstos, pero al final fue imposible.
protesta de los emigrantes
Estaba previsto que la comitiva llegara a las 13 horas al Intecmar, pero se retrasó casi una hora. Allí la ministra fue recibida por el alcalde de Vilagarcía, Tomás Fole, y la directora del centro, Covadonga Salgado, y un grupo de casi 20 miembros de la plataforma de emigrantes retornados que entonaron cantos reivindicativos. Su portavoz, Xosé Luis Leirós, explicó que les han “condonado, como algo de favor, excepcional”, el pago de sanciones e intereses de demora pero quieren informar a la ciudadanía de que no se ha modificado la Ley 35/2006, como se dice, y que, aseguró, les obliga a la doble tributación, entre otras “desigualdades” con respecto a otros pensionistas. Le pidieron que trasladara al ministro Montoro su petición de entrevista.
La jornada de mañana concluyó con una reunión sobre el control y vigilancia que se realiza en este centro y por la tarde hubo una reunión con armadores del cerco en Pontevedra.






















