
Lo que mal empieza, mal caba. Un dicho que se podría aplicar a la campaña del bou de vara, especialmente en lo referente a la volandeira. Pese a que quedan todavía más de un mes para ponerle el broceh final, las capturas hasta el momento nada tienen que ver con las del año pasado. Los marineros se están encontrando con serias dificultades a la hora de coger el cupo de los 50 kilos marcados al inicio de la campaña. Los cierres de zonas pro toxina está siendo el otro talón de aquiles.
Lo único que acompaña a esta garrafal campaña son los precios que se mantiene por encima del euro. Este año con la idea de mejorar los resultados de las ventas y evitar la caída de precios, Rianxo y Cambados acordaron establecer un punto de venta único para la volandeira. La idea era hacer viable el trabajo de los armadores que se dedican a la volandeira sin suponer un trastorno en su forma de trabajar.
De hecho, los barcos que tienen su puerto base en Rianxo siguen descargando allí su producto. Este será trasladado en un camión refrigerado hasta el puerto de Cambados, donde saldrá a subasta junto con el marisco capturado por la flota con base en este punto del sur de la Ría de Arousa.




















