
Ni las últimas reformas laborales acaban por unir a las centrales sindicales y la CIG anunció ayer que se manifestará el 1 de mayo en Vilagarcía pero, de nuevo, lo hará en solitario. “Apostamos pola unidade, pero pola outra parte todo son peros e trabas”, aseguró ayer Xoán Xosé Bouzas Aboi, responsable de la central nacionalista en la comarca. Aunque la fórmula del 1 de mayo está decidida, la manifestación de la CIG saldrá a las once de la mañana de la Casa del Mar, no descartan que en próximas movilizaciones la convocatoria sea conjunta con otras centrales. Y es que temen la “gravedad” de las decisiones que el gobierno central pueda adoptar mañana.
Bouzas Aboi explicó ayer que creen que los nuevos cambios incluirán una reducción en la prestación por desempleo. Si actualmente está vigente por dos años, temen que este tiempo se reduzca. Los cambios, explican desde la CIG, podrían afectar también al Fondo de Garantía Salarial. Recuerdan que ya hubo “restricciones”, pero aventuran que no serán las últimas. Finalmente desde esta central sindical no descartan que el gobierno central continúe “abaratando o despido ata deixalo en oito ou dez días por ano”.
Estas dudas las resolverán mañana, cuando se conocerán las decisiones del gobierno central y todas ellas las explicarán el sábado a todos los interesados en una carpa que instalarán delante de las oficinas del INEM. Allí divulgarán las nuevas medidas entre las 11 y las 14 horas.
Además el próximo lunes se reunirán los responsables de la CIG a nivel autonómico para realizar una valoración de los cambios y adoptar decisiones al respecto. Y es que no descartan la convocatoria de una huelga general en el mes de mayo.
Por lo demás, continúan con la campaña informativa en los centros de trabajo, incidiendo en la reforma en lo que respecta a pensiones y al subsidio para mayores de 55 años. Este afecta especialmente a las trabajadoras fijas discontinuas.




















