El Concello dictó una resolución para que el dueño de la casa en ruinas de Deán Grande la ponga en condiciones

El Concello de Riveira ha movido ficha en relación a la preocupación expresada hace algo más de un año por los residentes en la Rúa dos Remedios, en el barrio riveirense de Deán Grande, y que reiteraron hace unos días en relación a la situación de ruina y abandono en la que se encuentra un inmueble de esa zona, y que consideran que supone un grave peligro. Fuentes municipales indicaron que a mediados de marzo pasado se dictó un acuerdo de inicio de expediente administrativo, del que se dio traslado al propietario del edificio, una entidad financiera, sin que hasta la hecha haya recibido respuesta. El siguiente paso ha consistido en un decreto de alcaldía con la resolución de dicho expediente por la que se le ordena al dueño del mismo la restitución de las condiciones de seguridad, salubridad y ornato público.
Se trata de un documento que no sólo lleva la firma del mandatario local, sino que va acompañada de la del secretario, del responsable jurídico y del técnico municipal de Medio Ambiente. En dicha resolución se le indican las medidas que debe adoptar, como la colocación de carteles advirtiendo el riesgo de caída de objetos. Del mismo modo, se le indica que debe instalar un vallado de seguridad en donde sea necesario para evitar daños a personas por desprendimientos.
En ese escrito se le ordena la realización de las obras oportunas para evitar los mencionados desprendimientos de la fachada, tal y como ya se recogió en algún informe anterior de la Policía Local riveirense. Del mismo modo, se establece que deberá proceder al tapiado de puertas y ventanas para evitar la entrada de niños que la consideran como una zona de juegos, pero que entraña un serio peligro para la integridad física de los mismos, además de cualquier otra persona que decida acceder al inmueble.
Entre otras medidas que se recogen en dicha resolución municipal se contempla la retirada y gestión adecuada de los residuos existentes en toda la superficie de la finca, así como la limpieza de vegetación accesoria en la parte no edificada de la parcela. Para proceder a la adopción de todas esas medidas se le otorga un plazo de un mes a partir del momento de la notificación de la resolución, y que de no acometerlas se empezarán a interponer multas coercitivas. En caso de que estas últimas tampoco sean suficientes, desde el Concello riveirense anunciaron que podrían optar por acometer esas medidas de manera subsidiaria, pasándole seguidamente los costes de las mismas al propietario.




















