
Lo único que queda fuera de la venta son los terrenos que Lantero Embalaje posée en la avenida Rosalía de Castro, y en los que antiguamente se ubicaba la fábrica.
La empresa José Lantero e Hijos mantiene la propiedad de esta finca, sobre la que desde hace años planea un proyecto de urbanización sujeto a un convenio con el Concello.
Un documento que se aprobó en octubre de 2004 gracias a la alianza de los socialistas que lideraba Javier Gago con los independientes que entonces encabeazaba el hoy senador del PP, José Luis Rivera Mallo.
Sin embargo, este proyecto, que preveía la creación de viviendas en forma de u, no podría llevarse a cabo hoy en día ya que incumple la Ley de Suelo de Galicia al triplicar la edificabilidad permitida.
Fue ese el motivo de que el anterior gobierno, liderado por Tomás Fole, aparcase la revisión del Plan Xeral, que incluía punto por punto el convenio de Lanterio. El regidor socialista, Alberto Varela, señala que “o goberno local valorará cal é a situación urbanística final deses terreos, tendo en conta as novas circunstancias e o non desenvolvemento durante todos estes anos do convenio urbanístico que, entre outras cousas, favoreceu o traslado das instalacións ao Pousadoiro”.
Se trata de unas negociaciones que el gobierno local continuará realizando con José Lantero e Hijos que mantiene la propiedad de los terrenos de Rosalía de Castro.
En este caso la operación también es similar a la que se llevó a cabo en Megasa, donde los dueños mantuvieron los terrenos de As Carolinas tras vender los activos industriales a uan multinacional.
Esta finca es ahora objeto de polémica ante la posible puesta en marcha de un centro comercial con supermecado y tiendas alrededor, similar al que ya hay en A Xunqueira y al que estaba previsto realizar en Vilanova.
Unos planes cuya filosofía no comparte el comercio local ni tampoco el ejecutivo socialista, que ahora estudiará las medidas que se pueden tomar desde el Concello para frenar una obra que consideran perjudicial para los pequeños y medianos establecimientos, que representan una buena parte de la economía del municipio.
El equipo de Alberto Varela tendrá que lidiar con la familia Rey, propietaria de estos terrenos, para buscar una salida a una finca de gran superficie situada en uno de los accesos de la ciudad y en una de las zonas más pobladas.
El futuro de los terrenos de Rosalía de Castro, propiedad de Lantero e Hijos SA, también tendrá que abordarse en breve. Se trata de una finca en una ubicación privilegiada, frente a la playa de A Compostela. Las partes implicadas tendrán que buscar la fórmula para desarrollar un proyecto pensado en época de burbuja inmobiliaria y que quizás tendrá que adaptarse a los nuevos tiempos.




















