
El Céltiga no pudo evitar que el Racing de Ferrol celebrase el título de liga en el Salvador Otero. Los racinguistas necesitaban ganar para cantar el alirón y lo hicieron por un solo gol, pero lo cierto es que pudieron marcar algunos más, especialmente un extraordinario Manu Barreiro que fue una pesadilla para la defensa local, aunque la pesadilla para él fue Vila, portero del Céltiga que cuajó una sensacional actuación con tres auténticos paradones, todos ellos en remates del propio Manu Barreiro.
Comenzó bien el equipo isleño, con un acertado planteamiento táctico, con mucho orden y disciplina reduciendo los espacios por dentro en mediocampo para que el líder no pudiese combinar. Y consiguió amordazarlo en los primeros 25 minutos, pero es que el Racing es un equipo que domina todos los registros. Si le dejan combinar lo hace perfectamente, pero si no puede también se siente cómodo con fútbol directo buscando a Manu Barreiro, todo un seguro de vida y un delantero de superior categoría, como el equipo.
Hasta el minuto 22 el conjunto departamental no fue capaz de encontrar agujeros en el entramado dispuesto por Manolo Núñez. Ahí llegó la primera ocasión racinguista con un disparo desde fuera del área de Dani saliendo el balón fuera tras tocar la parte superior del larguero.
A partir de ahí el Racing fue haciéndose con el control del encuentro a través de la pelota y empezó a brillar la figura de Manu Barreiro. En el 27 dispuso de su primera oportunidad de gol pero disparó desviado por centímetros. Solo su falta de acierto y la gran actuación de Vila impidieron que el ariete visitante se marchase de A Illa con varios goles en su cuenta.
El Céltiga seguía bien plantado en el campo, pero con el paso de los minutos al Racing ya le costaba menos llegar al área rival y los últimos minutos del primer tiempo fueron especialmente difíciles para los rojiblancos. Manu Barreiro falló un gol cantado en el 38 y Chicho y el propio Manu volvieron a estar a punto de marcar en el 43 y 45, pero el marcador no se movió y el Céltiga consiguió llegar al intermedio con el objetivo cumplido.
En la segunda mitad se mantuvo el guión, aunque el fútbol fue más espeso. La lluvia lo complicó todo y el Racing jugó mucho más tranquilo desde que Manu Barreiro, esta vez sí, encontró el merecido premio del gol. Aprovechó un desajuste defensivo tras pérdida de balón, se fue al espacio a la espalda de Janeiro, Carlos no llegó a tiempo y el ariete marcó de tiro cruzado. Corría el minuto 55, pero cuatro minutos antes ya pudo hacerlo con una espectacular chilena que encontró una no menos espectacular respuesta de Vila.
La superioridad del líder queda claramente reflejada en los siguientes datos: La primera y única ocasión del Céltiga llegó en el minuto 63 y fue con un remate sin querer hacia su propia puerta de Rubén. El primer y único lanzamiento entre palos lo hizo Jacinto en el 76 y desde el medio del campo y el más llamativo es que el portero del Racing, Valín, estaba calentando en el minuto 70, pues ayer fue un mero espectador más. Aún tuvo tiempo el gran protagonista, Manu Barreiro, de acercarse al gol en un par de ocasiones más, pero Vila, el mejor sin duda de su equipo, se interpuso en su camino.
Al final, triunfo claro y justo y celebración por todo lo alto sobre el terreno de juego de los racinguistas junto al grupo de aficionados desplazados.




















