
Comisiones Obreras teme que los movimientos que afectan a Cuca, y que no responden a una situación económica mala, sean en realidad el inicio de la reestructuración del mercado conservero hacia la industrialización y productos de bajo coste. Francisco Vilar, delegado sindical, advierte de que esta medida sería perjudicial para toda la economía gallega y por ello pide la implicación de la sociedad y de la política.
Parquistas, mariscadoras, bateeiros, comerciantes y trabajadoras de conserveras y de otros sectores ya han respondido positivamente a esta petición y han mostrado su apoyo unánime al mantenimiento de Cuca en Vilaxoán, una localidad que ha visto cerrar las puertas de varias empresas en los últimos años y que ahora se une para impedir que esta lacra afecte a la emblemática fábrica de los Pita.
Una asamblea extraordinaria de Comisiones Obreras de Arousa, a la que asistirá aproximadamente setenta delegados, abordará esta cuestión durante la mañana de hoy. Además, los representantes sindicales entregarán el apoyo de los comités de las diferentes empresas de los municipios de la Ría de Arousa.
Lo que pretende la central con esta medida es lograr una movilización lo más amplia posible ya que Comisiones advierte de que los problemas de Cuca pueden llegar a afectar a toda la economía de la comunidad autónoma.
parlamento
Ese fue precisamente el argumento que esgrimió el delegado de CCOO en la reunión mantenida hace dos días con los representantes de los grupos políticos con presencia en la Cámara gallega, que se comprometieron a defender la causa de las trabajadoras de Cuca.
Ayer mismo el BNG informaba sobre la presentación de varias iniciativas en el Parlamento para defender el mantenimiento de Cuca en Vilaxoán. La diputada Montse Prado garantizó su apoyo a las reivindicaciones de la plantilla y defendió la necesidad de defender los puestos de trabajo, “directos e indirectos, nunha comarca gravemente afectada polo desemprego e a falta de actividade económica”.
Por todo ello, los nacionalistas ya presentaron una moción en la que instan a la Cámara a apoyar el mantenimiento de Cuca en Vilaxoán. Pero, además, desde el BNG plantearán al gobierno una serie de preguntas que tienen como intención conocer las características de las ayudas que el Ejecutivo concedió a Garavilla y si estas obligarían a la firma a permanecer en Vilaxoán.
Por su parte, AGE también anunció a la plantilla que pedirán una reunión con la dirección de Garavilla. En cualquier caso, la empresa no parece dispuesta a dar marcha atrás.










