Antes de que el Gobierno de Boiro haga pública su propuesta de presupuesto para este año -iba a ser debatido en el pleno que se suspendió el jueves-, que asciende a 11.730.000 euros, el BNG hizo su valoración. A su entender, el gobierno que preside Juan José Dieste presenta un “orzamento anoréxico de proxectos e ideas”, que es un 9% inferior al de 2012, lo que supone un millón de euros menos, y que es un 25% más bajo que el último aprobado por el equipo que dirigió Xosé Deira.
La concejala Dores Torrado indicó que el descenso en el presupuesto “non procede da baixada de impostos e taxas que, pola contra, suben a razón de 200.000 euros polo IBI”, y lo atribuye a falta de gestión de proyectos delante de sus “administracións amigas”. La edila agregó que, pese a que tienen todo el viento a su favor, “son incapaces de lograr subvencións para cuestións prioritarias para Boiro”. Puntualizó que las ayudas de la Xunta caen un 43% y del Estado no recibe ni un euro. Al BNG le preocupa, sobre todo, que el Ejecutivo popular “non se moleste en solicitar ao Ministerio de Economía unha nova revisión catastral que permita adecuar esos valores ao de mercado, que é moi inferior á última ponencia aprobada. Añadió que esa situación provoca un aumento de los recibos que pagan los boirenses.
Según los frentistas, mientras el capítulo de personal diminuye en un 10%, las partidas destinadas al gabinete de la Alcaldía aumentaron 26% “algo imperdoable nun momento de crise, cun paro galopante e cando o PP nos está esixindo recortes en servizos prioritarios para a cidadanía como a educación, sanidade e os servizos sociais, e tendo o goberno local máis caro da zona”. Frente a ello, dice que el capítulo de inversiones es inexistente, pues con 1.641.000 euros representa el 12% del presupuesto, cuando con el BNG al frente era del 30%.
El BNG critica que no haya partidas para políticas activas de empleos, ni para el centro de formación y vivero de empresas, ni la entrada en funcionamiento del parking de Boqueira de A Negral. Añadió que no hay previsión para el pago de las expropiaciones de A Cachada, ni actuaciones en el Pazo de Goiáns ni en el edificio de Las Colonias. Subraya que el medio rural “está abandonado”.






















