
Llegados al ecuador de la competición es momento de análisis, de echar números, de reflexionar, de lamentarse y, si puede ser, de reforzarse. Y todo análisis que se haga deja en muy mal lugar al Céltiga, pero tampoco cambia demasiado el panorama para el Villalonga, que si bien está fuera del descenso, se encuentra en una clara situación de peligro, y más teniendo en cuenta que sigue perdiendo jugadores (el día 16, después del partido de Pasarón, se queda sin el central Roberto Feáns).
El Céltiga llega a la mitad de la liga literalmente con el agua al cuello. Ha sumado solo 12 puntos y si bien no es colista, tampoco es ese un gran consuelo para nadie en el club. Si como cada año se presume que harán falta en torno a los 40 para salvarse, al Céltiga ni siquiera le llegaría con doblar la cifra que ha logrado en la primera parte del campeonato. Una tarea realmente complicada y un reto mayúsculo el que tienen por delante Manolo Núñez y sus jugadores, que, sin embargo, no piensan más allá del próximo partido. “Non podemos pensar a longo prazo, só nos queda poñer toda a atención no vindeiro encontro, temos que ir partido a partido”, dice el técnico, al que le ha gustado su equipo en las últimas jornadas y se queda con esa pequeña nota positiva, la de las buenas sensaciones. Aunque falta acompañarlas con buenos resultados.
La situación del Céltiga es límite, incluso dramática, nada que ver con la del Villalonga, aunque mal harían los celestes en confiarse; de hecho no lo hacen porque tras perder en Barbadás se encuentran con 21 puntos solo dos puestos por encima de la zona de descenso y únicamente con dos puntos de ventaja (el Dorneda tiene 19). Pero el Villalonga aún no ha finalizado la primera vuelta. Le falta jugar el día 16 contra el Pontevedra en el estadio de Pasarón el partido que fuera aplazado de forma inexplicable. De ganar al equipo de Milo Abelleira su primera vuelta sería razonable, y más si es capaz antes (el domingo) a domicilio al Bergantiños. Así se podría aclarar mucho su situación, pero si los resultados son desfavorables la moderada tranquilidad actual dejaría paso al nerviosismo. Y es que el Céltiga parece estar cerca de ahogarse, pero el Villalonga se está empezando a meter demasiado en el agua, que ya le llega a la rodilla y debería empezar a salir ya para no verse en peligro.
refuerzos
Céltiga y Villalonga buscan fichajes para la segunda vuelta. El Céltiga deberá esperar a esta noche para saber si tiene ya al mediocentro deseado.




















