
Si hay un día en el año en el que los niños madrugan, y no precisamente para ir al colegio, ese es el Día de Reyes. El despertador no les hizo falta a los más pequeños de la casa que vivieron ayer su gran día de ilusión y magia. Decenas de regalos por desenvolver y una jornada muy lluviosa para quedarse en casa y disfrutar de los juegos que Melchor, Gaspar y Baltasar eligieron para ellos. A la tecnología de las tablets, las videoconsolas y los teléfonos móviles siguen imperando los juguetes de toda la vida. Bicicletas, juegos de mesa, tractores, pelotas y disfraces triunfaron en todas las casas arousanas. El mal tiempo que imperó en la comarca durante toda la tarde impidó que se viviesen en las calles vilagarcianas estampas típicas del Día de Reyes con niños en sus bicis y en sus patines.
Mientras los más pequeños desenvolvían regalos las principales pastelerías de la localidad ofrecían sus mejores roscones de Reyes, estrellas en las mesas de toda la comarca.
Ayer las fiestas navideñas tocaron a su fin y hoy los niños madrugarán, pero para volver a las aulas al día siguiente del día más mágico del año. La actividad académica se reanuda hoy después del parón navideño y los más mayores echarán mano de sus promesas de nuevo año a cumplir durante todo 2016.






















