
El Tribunal General de la Unión Europea rechazó el recurso presentado por la Abogacía del Estado español y promovido por la Consellería do Mar contra el método químico de análisis del mejillón.
El fallo defiende que este sistema de control de toxinas “garantiza un alto nivel de protección de la salud humana en la definición y ejecución de todas las políticas y acciones de la Unión Europea”.
La sentencia, que es recurrible, condena en costas a España, por lo que el método químico, que desde el 1 de enero anuló el bioensayo con ratones (que era el que se utilizaba tradicionalmente) queda además amparado por los tribunales.
Un método que Xunta e Intecmar rechazaron, alegando en su recurso es “más caro, más lento y menos seguro”.
En cuanto al primero de los argumetnos, el económico, el Tribunal Europeo señala en la sentencia que “no cabe considerar que tal sobrecoste (que se cifra en un 60%) sea desproporcionado con respecto al objetivo perseguido, que consiste en la protección de la salud de los consumidores de moluscos bivalvos”.
Asimismo, el fallo ahonda en que “el Reino de España no ha expuesto con suficiente precisión la metodología seguida para acreditar este coste adicional”.
Por otra parte, en este fallo se defiende que el método químico tiene “una mayor fiabilidad” y permitirá reducir “el número de falsos resultados negativos que también representan un coste para los operadores de moluscos bivalvos vivos”.
El Tribunal Europeo destaca que a la luz de las apreciaciones científicas de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) “mantener el método biológico habría constituido un riesgo para la salud pública”.
Opinión distinta tienen en la Consellería do Mar, que estudia recurrir la sentencia del Tribunal y señala al hilo de este revés judicial que “a decisión que adoptou o Laboratorio Comunitario de Referencia da Unión Europea e que fixo pública a semana pasada permitindo modificar o proceso de transformación, avala a tese que vén defendendo o Goberno galego dende o ano 2009 de que o sistema é ineficiente”. En cualquier caso, desde el departamento que dirige Rosa Quintana destacan que el Intecpar “traballou intensamente, equipouse axeitadamente e preparouse a fondo no desenvolvemento, na implantación e posta a punto deste novo método mentras convivía co do bioensaio”.
El Instituto Tecnolóxico de Control do Medio Mariño (Intecmar) está acreditado desde 2013 para utilizar este sistema.




















