
Son once metros cuadrados de bollo pascual, pero todos los años se da entera cuenta de él. “Non deixan nada”, comentaba divertido Fernando Silva, de la Asociación Cultural San Gregorio de Paradela, entidad que todos los años organiza la celebración en honor al santo, con esta gran ofrenda culinaria.
Conseguir una pieza de esta envergadura no es tarea sencilla. El molde de acero inoxidable se guarda de año en año. Mide cinco metros por 2,20 y hay que llenarlo sí o sí.
Así que la colaboración de los vecinos para reunir huevos suficientes para cubrir semejante superficie es fundamental. “A verdade é que a xente pórtase moi ben, o que é de agradecer”. “Este ano volvemos reunir arredor dos seis mil ovos”, un esfuerzo mayor para las familias en tiempos de crisis, pero que se lleva a buen puerto acudiendo puerta por puerta, no solo en la localidad de Paradela, Meis, sino en lugares vecinos como Baión, Portas o Romai. Como la celebración reúne a miles de residentes de todas estas poblaciones, acostumbran igualmente a colaborar para su elaboración.
“Aproveitamos que a panadería percorre xa moitas casas levando o pan, e moita xente xa lle fai entrega dos ovos”, explicaba Fernando Silva.
La preparación de la pieza culinaria arrancaba ayer por la tarde. Sobre las cinco comenzaba la colocación de los huevos sobre la superficie del molde. Aproximadamente una hora después se procedía a las labores de horneo, que dadas las dimensiones del bollo tienen que acometerse en dos tandas.
Los trabajos alrededor del molde y el horno se dilatan siempre hasta pasada la medianoche, unas ocho horas de trabajo para que este mediodía, el gran bollo pascual de Paradela, de libro Guiness, entre triunfal en el campo de A Boca como ofrenda a San Gregorio en la misa campestre central que se celebrará a las 12:30.
A las dos de la tarde, miles de paladares catarán el bollo hasta agotarlo, en raciones con churrasco y vino, a cinco euros.




















