
Como Doctor Jekyl y Mister Hide. Así se está comportando el Arosa esta temporada. Como si padeciese de doble personalidad. Y es que el equipo vilagarciano que juega en A Lomba poco o nada tiene que ver con el que juega a domicilio. Los números hablan por sí solos. Si solo se contasen los puntos conseguidos a domicilio el Arosa estaría ahora en la cuarta posición a solo un punto del ascenso. Únicamente Valladares (23 puntos), Sanxenxo y Gondomar (ambos con 21) superan al equipo de Lino González en la tabla de puntos fuera de casa.
El Arosa ha sido capaz de sumar 19 de los últimos 24 puntos a domicilio ganando 6 de los últimos 8 encuentros. Solo cabe lamentar la derrota en Redondela ante el Choco y el empate en A Estrada en un campo impracticable. Todo lo demás han sido triunfos (0-2 en Marín, 0-1 en O Grove, 0-3 en Lalín, 1-4 en O Barco, 1-3 en Pontellas y la último por 0-4 en Carballiño) y algunos con bastante autoridad.
El caso es que los tres primeros partidos que el Arosa jugó esta temporada a domicilio habían acabado en derrota y el cuarto en empate (en Pontevedra). La primera victoria fuera de casa llegó en Marín el 21 de octubre y desde entonces ha firmado una magnífica trayectoria que es la que le mantiene todavía con vida en la clasificación de cara a pelear por las plazas de ascenso. Y es que si lejos de A Lomba el Arosa es el Doctor Jekyll, en casa se convierte en Mister Hyde, un equipo vulnerable que hace sufrir a sus aficionados. De hecho, los 20 puntos a domicilio contrastan con los escasos 16 en A Lomba, donde solo ha ganado un partido (ante el Verín) en cuatro meses.
y ahora, dos en a lomba
Tanto Lino González como sus jugadores han afirmado en las últimas semanas que para poder pelear por el ascenso no les queda más remedio que fallar lo mínimo, o casi nada, y sobre todo mejorar radicalmente su rendimiento en casa. Y ahora tienen ante sí una gran oportunidad de hacerlo porque en las dos próximas jornadas van a jugar delante de su afición. Primero recibirán al Mondariz el domingo a las 17 horas y después al Sanxenxo en un encuentro de máxima exigencia. Y más teniendo en cuenta como se las gasta el equipo de Óscar García a domicilio.




















