
El Arosa recibe esta tarde en A Lomba al Grixoa, colista con solo cinco puntos que cambió de entrenador esta misma semana. La directiva del conjunto santiagués prescindió de los servicios de Suso Moure y llegó a un acuerdo con Javier Oreiro, si bien este no empezará a trabajar hasta el lunes y será el director deportivo José Brea el que dirija al equipo ante los de Piscis.
Los visitantes llegan con las bajas de Adrián Padrón, Jacobo Tato y David Nogueira, pero con la ilusión de sumar su primer triunfo. El director deportivo incidió mucho durante la semana en el aspecto psicológico, ya que el Grixoa compite y juega bien, como demuestran sus cinco derrotas por la mínima y sus cinco empates, todos ellos a domicilio. Por eso Piscis, sin Camiño, Cubas, José Ángel y Rivas, habla de “partido trampa”, conocedor de la dificultad que entraña doblegar a este rival. El Arosa se encontrará con un oponente muy motivado y solidario, bien ordenado en defensa, con muchos efectivos por detrás del balón, y que además sabe contragolpear y aprovechar el balón parado.
Dados los problemas en ataque de los locales, a los que en los últimos partidos les cuesta generar ocasiones, se presume una contienda muy igualada entre rivales directos. Debido a las circunstancias de la clasificación y a la condición de local será el Arosa el que lleve la iniciativa, tratando de poner un ritmo alto de juego desde los primeros minutos. Si los santiagueses vendrán motivados, tratando de agradar a su nuevo entrenador Javier Oreiro que estará en la grada, los locales no quieren ser menos. El duelo es fundamental para la tranquilidad del Arosa. Una victoria sería un bálsamo, supondría allanar el camino a la permanencia cuando la competición llega a su primer tercio.
El Arosa confía en que su afición responda. No solo que acuda al campo, sino que también anime al equipo, tan castigado por las lesiones.




















