
Los vecinos de Gumersindo Nartallo están hartos de ver su calle convertida en un auténtico vertedero. Sillones, mesas o colchones son algunos de los objetos que se han visto en plena vía pública. Lo último es una máquina de cortar hierba: “Menos mal que nos dejan una silla para esperar a que vengan a buscarla”, ironiza una de las residentes en esta céntrica calle.
El problema reside en que quienes se quieren deshacer de estos objetos voluminosos no recurren al procedimiento habitual. O bien tienen que llevarlos directamente al punto limpio o avisar al servicio que determinados días recorre las calles de la ciudad precisamente para hacerse cargo de este tipo de artículos.
Las quejas las realizan sobre todo aquellos vecinos que residen en los portales más próximos a los contenedores, donde se concentran el mayor número de voluminosos abandonados.
Aunque el problema reside en la falta de civismo de las personas que deciden tirar estos objetos en plena vía pública, los veicnos también piden al Concello que mueva los contenedores de sitio para que no estén tan próximos a los portales. Así, al menos, serían algo menos incómodos aunque igual de antiestéticos.




















