
Los juzgados de Pontevedra acogieron ayer la vista para aclarar si hubo o no culpabilidad de la parte empresarial en el colapso de Nurtime, la segunda empresa que se encargó de la gestión de la Residencia Valle-Inclán de la tercera edad en Vilanova.
El gerente, Enrique Martínez, no acudió, aunque si su defensa, que solicitó el aplazamiento del proceso, en tanto no se resolviese la querella que su cliente interpuso contra el administrador concursal de la firma. La jueza, no obstante, no aceptó la suspensión y siguió adelante con el proceso.
La defensa pidió la libre absolución de Martínez, como ya se había fallado en la sentencia sobre el concurso de Viajes Silgar, la firma matriz del geriátrico, en la que si fue condenado el otro empresario, Francisco Rodríguez Janeiro, inhabilitado para la gestión empresarial durante ocho años.
En el acto judicial de ayer, en el que comparecieron empleadas en calidad de testigos, el administrador concursal pidió cinco años de inhabilitación para Enrique Martínez, además de que responda con su patrimonio personal de las deudas de la empresa; el fiscal solicitó diez años de inhabilitación y la CIG quince.
La sentencia se conocerá en las próximas fechas.






















