
La Diputación saca a licitación el proyecto de “Mellora da seguranza viaria na EP-9213 (A Granxa-Dorrón) por 331.863 euros con un plazo de ejecución de cuatro meses. El objetivo marcado desde el órgano provincial es concluir las obras tras casi tres años de espera desde su paralización y garantizar la seguridad en un vial con importantes deficiencias como postes de la luz en medio de la carretera y aceras inconclusas.
Uno de los puntos claves del proyecto es precisamente continuar con las aceras existentes y facilitar un itinerario peatonal hasta el colegio Magaláns. A mayores, debido a que se trata de una zona con exstencia de viviendas y a tener una plataforma de un ancho considerable, el proyecto contempla utilizar los sobreanchos de la carretera existente en la actualidad para crear áreas reservadas para los vehículos que necesiten estacionar en la zona, creando en el margen derecho de la carretera zonas de estacionamiento en línea, exceptuando las zonas en las que por el ancho de la carretera no se pueda.
Para solucionar el problema de los postes de telefonía, electricidad y alumbrado público existentes en la actualidad en el medio de la carretera, y fuera completamente de la alineación, el proyecto contempla realizar las redes subterráneas de telefonía, electricidad, pluviales y de alumbrado. Para potenciar la seguridad vial de la zona, se prevé la instalación de 28 luminarias led de alto rendimiento, así como un cuadro de mando para poder gestionar el nuevo alumbrado público.
Asimismo el proyecto contempla la ejecución de cunetas de hormingón remontables en el margen derecho de la carretera, la extensión de una capa de rodadura de cinco centímetros de aglomerado asfáltico en la totalidad del tramo, la señalización horizontal y vertical y la creación de pasos de peatones elevados, así como reductores físicos de velocidad A mayores se creará una zona de convivencia en un punto conflictivo donde por falta de ancho de plataforma no se pueden ejecutar aceras en un tramo de 70 metros. En esa zona se marcará una velocidad máxima de 20 kilómetros por hora se pavimentará con aglomerado asfáltico en color rojo y se protegerá la entrada y salida de la misma con reductores de velocidad, creando así un área de convivencia donde la prioridad será siempre el peatón.
El objetivo de esta actuación, aseguran desde la Diputación, es potenciar y dinamizar un entorno que actualmente presenta una serie de carencias e inconvenientes ”non cumprindo coas funcións básicas dunha rúa que sirve de unión entre núcleos de poboación e un colexio tan frecuientado como o CEIP Magaláns”. l




















