
Sin sorpresas. El gobierno local socialista logró ayer los apoyos necesarios para desestimar las alegaciones al Presupuesto de 2018 y aprobar el informe económico de forma definitiva. La votación, favorable a Ravella, fue aplaudida incluso por la teniente de alcalde, Tania García, después de un acalorado debate que giró en torno, sobre todo, a las alegaciones presentadas por todos los sindicatos con representación en Ravella. Un debate, eso sí, que no contó con nadie de la plantilla entre el público.
Tania García se amparó en un informe del técnico del departamento de Personal para justificar el voto a favor de la desestimación de las alegaciones de los sindicatos. Defendió que desde el gobierno hubo “vontade negociadora” y que, tras las diferentes mesas de negociación, “incluso se chegaron a acordos”. Su argumento fue el mismo que, para cerrar las intervenciones, usó el alcalde Alberto Varela. El primer edil hizo referencia a “as dez prazas de promoción interna” y a la “elaboración da RPT, en marcha” y aseguró que su gobierno está “ao lado dos traballadores”. La postura del ejecutivo solo convenció al BNG y al edil no adscrito, Miguel Alves. Ambos alzaron su brazo a favor de desestimar los recursos presentados. El portavoz nacionalista, Xabier Ríos, aseguró que “estamos do lado das reclamacións que formulan os traballadores e a RPT parécenos o elemento básico para canalizalas”. Su voto favorable a rechazar las alegaciones de todos los sindicatos lo justificaron los nacionalistas incidiendo en que “hai cuestións moi urxentes que hai que resolver entre a cidadanía e, para iso, é necesario non impedir que se aproben estas contas”.
Las críticas
Los argumentos del gobierno no contaron con el respaldo ni del PP, ni de Somos Maioría ni tampoco de Esquerda Unida. La conservadora Sagrario Castro hizo hincapié en que “son unhas contas que non contan nin co noso respaldo nin tampouco co dos traballadores”, mientras que Gaspar González, de Somos, recordó que “o compromiso que tiña a plantilla non só era referente a este ano 2018, senón incluso aos dous anos anteriores e nada se fixo”. De hecho hizo suyas palabras de los sindicatos “deron por finalizadas as negociacións cos representantes dos traballadores de xeito unilateral e non houbo vontade para chegar a acordos”.
El portavoz de Esquerda Unida, Jesús López, fue mucho más duro. Respondió a Tania García en la acusación de que “vostedes volven votar co Partido Popular” recordándole que fue el PSOE “o que iniciou este mandato pactando co PP polos salarios”. Recriminó al PSOE que “non queren negociar, máis ben queren aparentar a negociación nun exercicio de escaparatismo político”. Y es que entiende el izquierdista que “as propostas dos sindicatos non están a ser escoitadas polo que pedimos que non se pisoteen os dereitosdos traballadores e da negociación colectiva como se está facendo”.








