
A Félix Fernández Cao le cogió por sorpresa la decisión de la directiva del Ribadumia de contar con sus servicios como técnico la próxima temporada. “Me sorprendió que apostaran por mí, es de agradecer, sabía que estaban contentos con mi trabajo pero no me imaginaba que me iban a hacer esta propuesta”. Llegó al club el pasado año como ayudante de Gabi Leis, al que sustituyó el último mes tras su dimisión.
Suple su falta de experiencia como máximo responsable en banquillos séniors con una amplia formación. Diplomado en Educación Física y Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, tiene un Máster en Prevención y Readaptación de lesiones Deportivas y otro en Ciencias de la Actividad Física, Deporte y Salud. Además es el coordinador de la clínica de rehabilitación del Hospital Domínguez. Entrenó en las canteras de Choco, Celta y Pontevedra, en el club granate estuvo ligado al primer equipo en las funciones de preparador físico. Sus buenos resultados a final y el bagaje de su labor a lo largo de toda la temporada, pesaron en la decisión de la directiva de ofrecerle el timón de un Tercera División.
Ya se ha puesto manos a la obra. Las dos próximas semanas son claves en la confección del plantel. “El objetivo que me marcan es la permanencia, todo depende de la plantilla, es importante mantener la misma base de jugadores”. La forman una lista “de 14 o 15”, son los que quiere que continúen. Muchos de ellos lo llamaron ayer. “Para felicitarme, ahora lo que quiero es que renueven, que valoren la trayectoria de este club, serio y cumplidor”.
Félix afronta el reto con ambición y confianza. “La bisoñez que pueda tener en la categoría como entrenador la supliré con mi formación, soy consciente de que tengo un perfil diferente al típico entrenador como Gabi Leis, Luisito o Milo, pero soy joven y formado y los directivos me vieron trabajar, por eso apuestan por mí y es de agradecer”.
El entrenador aurinegro se roderá de un ayudante y de un fisioterapeuta en su cuerpo técnico. La pretemporada, que la pasada temporada, será de cinco semanas.




















