
Más de mil deportistas, de todas las edades y de procedencias muy diversas, tomaron ayer la salida en O Grove para participar en la segunda edición del Luatlón, un evento deportivo que ayer cumplió su objetivo de combinar solidaridad, deporte y diversión y en el que además participaron un buen número de personas sin dorsal. Y que recaudó unos 11.000 euros.
De su éxito es responsable Javier Figueiro, que logró en esta edición incrementar considerablemente el número de participantes y, por tanto, la recaudación, aunque ayer se mostraba superado por el respaldo e incluso ponía en cuestión la continuidad de este evento, que nació como homenaje a su hermano Luis, fallecido hace dos años a causa de una leucemia. En el recorrido apenas hubo incidentes, salvo tres caídas de ciclistas y alguna retención.
En la regulación de todo el operativo participaron 53 voluntarios de Protección Civil, reforzados por Valga y Vilagarcía. Y uno de los atractivos para los más pequeños fue la presencia del helicóptero de Salvamento Marítimo, que ayer podía ser visitado y que permaneció en O Grove toda la mañana.
Además de esta actividad, su promotor organizó también una ludoteca para los más pequeños, una charla informativa e incluso coordinó la donación de ropa para el Senegal dentro del proyecto “Por una sonrisa”.
A pesar del frío, muchas personas siguieron la prueba.






















