
La normal tranquilidad de la Rúa do Toxo, en el casco urbano de Riveira, se vio alterada ayer debido a un suceso que hizo saltar todas las alarmas. Eran alrededor de las dos y cuarto de la tarde cuando un hombre de 39 años, cuya identidad responde a las iniciales J.C.P., presuntamente intentó tirar a su madre por el balcón de un segundo piso del edificio número 3 donde reside. No lo consiguió gracias a que la mujer se agarró fuertemente a los balaustres de la terraza y se arrojó al suelo para ponerle los mayores impedimentos posibles. Además, unos vecinos que se percataron de lo que sucedía debido al griterío, subieron hasta el inmueble para auxiliarla, tirando la puerta abajo golpeándola con un extintor, aunque finalmente pudo ser la supuesta víctima la que la abrió desde dentro.
Según indicaron algunos vecinos, les sorprendió la actitud del hombre, pues nunca lo vieran comportarse de una manera tan violenta, aunque temen que el brote psicótico que sufrió pudiera estar relacionado con motivos laborales. Sin embargo, alguno apuntó que por la mañana parecía estar bastante alterado, pero no fue hasta el mediodía en que la situación se agravó, y que incluso al final intentó tirarse al vacío, lo que impidieron varias personas que habían entrado en la vivienda. Algunos residentes apuntaron que incluso llegó a arrojar comida a la vía pública, como se pudo comprobar minutos después con los restos de patatas, chorizo y carne desperdigada por la calle, así como el propio plato sobre el que fueran servidos esos alimentos y que quedó hecho añicos en el asfalto.
Varios testigos de la escena añadieron que la valiente intervención de media docena de personas fue la que impidió que el hijo llevase a cabo sus intenciones, y que lograron reducirlo y retenerlo hasta la llegada de los agentes de la Policía Nacional, que se desplazó al lugar tanto en un coche patrulla como en uno de camuflaje, que le pusieron las esposas debido a que mantenía su actitud violenta. También acudió una ambulancia del 061 con base en A Ameixida que, aunque todavía no fuera avisada desde su central de coordinación de Urgencias Médicas, pasaba por el lugar en dirección hacia Martín y fue requerida por varios de los testigos del suceso. Desde el Centro de Atención de Emerxencias se movilizó a los bomberos del parque comarcal de Riveira ante la alerta del hombre que quería tirar a su madre por un balcón. Sin embargo, cuando llegaron con un vehículo primera salida y un autoescalera, ya no fue necesaria su intervención, pues ya entraran vecinos al piso, al igual que el médico, el enfermero, los técnicos sanitarios y las fuerzas del orden, que se hicieron con el control de la situación.
El hombre, que permaneció esposado, fue evacuado de la vivienda en una camilla por los técnicos sanitarios y escoltado por la Policía Nacional. Una vez en la calle, lo subieron a la ambulancia para proceder a trasladarlo inmediatamente al Hospital do Barbanza, desde donde estaba previsto que fuera enviado a la unidad de Psiquiatría del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela.




















