El Pleno de la Corporación de Ribadumia sacó ayer adelante con los votos mayoritarios del PP los presupuestos municipales para 2013, con un valor de 2,5 millones de euros. La alcaldesa, Salomé Peña, defendió que se trata de unas cuentas “rigurosas, adaptadas á realidade e ás necesidades da cidadanía de Ribadumia”. El documento, además, cumple con la regla de gasto impuesta por el Gobierno central, que establece que los gastos no financieros solo podrán aumentar este año por encima del 1,70% de la anualidad anterior.
Desde el grupo ejecutivo aseguran que el “rasgo fundamental é a austeridade e o control no gasto público, pero sen que en ningún caso se vexan afectados o gasto social nin os servizos”. Además, se congelan tasas e impuestos.
Los grupos de la oposición, no obstante, fueron especialmente críticos. El independiente Enrique Oubiña llegó a plantear la necesidad de reducir inversión en obra en favor de políticas en favor del empleo.




















