
Javier Olleros ejerció como padrino en el acto de presentación de la segunda edición del concurso “Pinchanogrove” en el que participan nueve establecimientos de la localidad y que pretende reactivar al sector de la hostelería en temporada baja, y que se desarrollará del 15 al 31 de mayo.
El pasado año no se pudo organizar debido a la falta de presupuesto, pero ahora se retoma con más fuerza y numerosas actividades alrededor de los locales que participan en la elaboración de los pinchos.
Cada uno de los nueve bares participantes elaborará dos pinchos diferentes que servirá a sus clientes al precio de 1,80 euros cada uno. Cada participante tiene libertad para elegir el tipo de producto para la elaboración del pincho y tan solo se exige que se ajuste al precio marcado por la organización.
De este modo, las personas que participen en la ruta de pinchos tendrán a su disposición un boleto en el que podrán valorar la creatividad, la presentación y el sabor del pincho. Estas puntuaciones serán determinantes para establecer el establecimiento ganador del concurso.
Para favorecer la participación, los promotores sortearán regalos entre los que puntúen y, sobre todo, entre los que rellenen los sellos del “pinchuría”, un callejero con los bares de la ruta.
Los fines de semana habrá actividades con hinchables para los niños y los adultos podrán participar en demostraciones, exhibiciones, clases de cata o sesión vermú con música en directo. El día 23 habrá una carrera de pinchos en la que ganará quien se tome un pincho con una bebida en menos tiempo en los nueve locales. Los diez primeros tendrán premio especial.






















