
La marea roja y su presencia permanente en la Ría de Arousa en las últimas semanas ha motivado que las empresas conserveras hayan tenido que prescindir de forma temporal del personal eventual que se dedica a la limpieza y a trabajos de manufactura del mejillón. Y es que según los informes periódicos emitidos por el Intecmar son un total de quince los polígonos de bateas cerrados a causa de la toxina diarreica solo en la Ría de Arousa. La marea roja sí ha remitido, sin embargo, en los moluscos infaunais que provocaba cierres cautelares también en las zonas de marisqueo.
Algunas conserveras de los dos márgenes de la Ría de Arousa echan mano de personal eventual para hacer frente a la campaña del mejillón. Esta misma semana muchos de esos contratos se paralizaron a la espera de que la toxina diarreica remita. Sin embargo, y según miembros del sector conocedores de la marea roja y de su incidencia, si las condiciones meteorológicas en la Ría no varían y se mantiene el viento del sur se prevé que la situación de la toxina sea invariable al menos hasta finales de mes.
Cabe recordar que el sector de la industria manufacturera es uno de los más potentes en cuanto a creación de puestos de trabajo en los dos márgenes de la Ría. De hecho cuando las conserveras cierran en diciembre por cese de actividad con motivo de las vacaciones esa situación se ve bien reflejada en los datos oficiales del paro que se emiten desde la Consellería de Traballo.
No es la primera vez que la marea roja paraliza parcialmente la actividad conservera en la Ría de Arousa. En 2014 la parálisis duró varios meses al ser la toxina más virulenta que en años anteriores.




















