
Varios de los concellos de la zona de O Salnés presentaron en las últimas fechas los presupuestos municipales para 2013, caracterizados por una drástica reducción o contención de la inversión en obras. El que había sido capítulo estrella de las cuentas públicas solo un lustro atrás ha sido reducido a la mínima expresión, en favor de la contención del gasto y el mantenimiento, cada vez más difícil, de los servicios básicos, propios e impropios, y de los sociales, con crecientes casos de familias en situación económica límite.
De los concellos del área de O Salnés que hasta ahora presentaron sus cuentas, destaca la reducción de Vilanova y A Illa en obras. La segunda ha disminuido prácticamente a cero esta inversión para apostar por políticas de reactivación económica como la segunda edición de un plan de estímulo al empleo (que subvenciona pagos a la seguridad social a las empresas de la comarca que contraten a desempleados isleños) o una innovadora caja local de financiación, para dar crédito a interés cero a las principales empresas.
Vilanova redujo la apuesta en obras hasta los 100.000 euros, dentro de un plan de ajuste económico para seguir por la senda de la rebaja de su deuda. Ribadumia es una de las villas que más destina a inversión real, con 365.000 euros, aunque las partidas prioritarias van para el mantenimiento de servicios, al igual que el caso de Meaño, que blinda sus políticas asistenciales en la opción extendida en la comarca de intentar preservar lo que ya se tiene a costa de reducir al máximo la creación de nuevas infraestructuras.
La situación, no obstante, se hace complicada hasta para ello. Uno de los caballos de batalla de la Mancomunidade de Municipios de O Salnés y de su presidente, el vilanovés Gonzalo Durán, es conseguir que los presupuestos locales dejen de estar lastrados por los gastos impropios a los que se enfrentan desde siempre. Entre ellos figura el mantenimiento de centros de salud y colegios, labores que deberían competer a Sanidade y Educación pero que, de facto, asumen los ayuntamientos. Durán espera que la ley de Régimen Local que prepara el Gobierno central pueda ayudar a revertir esta situación, lo que contribuiría a aliviar la situación de los concellos.




















