RIBADUMIA - El nuevo puente de Portela estará listo en enero y será más resistente a las crecidas

El puente de Portela es un pequeño paso pero fundamental para los vecinos porque salva el río Armenteira, conectando de manera directa las parroquias de Sisán y Barrantes, e incluso para los vecinos de la parroquia cambadesa de Vilariño, con fincas en la zona. Ya lleva un año cerrado al paso por el hundimiento de la plataforma pero, si todo marcha según lo previsto, el nuevo podría estar terminado en enero del año próximo.
Las obras comenzaron ayer mismo, con el derribo de la antigua estructura y sus elementos, y con un considerable retraso –estaban previstas para el verano– porque es necesario eliminar una tubería que lo cruza y que “abastece a boa parte da comarca e tivemos que esperar a que pasara o verán e baixara o consumo para que a outra tubería de agua fora suficiente para garantir o abastecemento”. Así lo explicó ayer la alcaldesa, Salomé Peña, quien acompañó al delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, José Manuel Cores Tourís, y a otras autoridades, en la visita al inicio de los trabajos.
El proyecto contempla la demolición total del antiguo puente y la construcción de uno nuevo, con más luz, en concreto, de 10 a 20 metros, lo que permitirá instalar fuera del lecho del río los estribos, de tal modo que el paso no constituirá un obstáculo para el paso del agua en las crecidas de los ríos Armenteira y Umia, en el que desemboca. Asimismo, estas no incidirán sobre su estructura. Además, permitirá que los viandantes pasen cómodamente por debajo, “axudando a continuar a senda peonil para enlazar o futuro paseo dende a ponte de Barrantes ata a desembocadura do río Umia”, siempre según fuentes de la Xunta.
presupuesto
Los micropilotes que lo sostendrán se enterrarán a una profundidad de 16 metros, para darle mayor estabilidad, y se instalarán nuevas zapatas y estribos, según los responsables de la obra que está ejecutando la empresa Tragsa, contratada por Augas de Galicia, que invertirá 236.323 euros.
Cores Tourís también destacó la importancia de este paso, sobre el que pasa la carretera EP-9506, y, de hecho, explicó que “en época de vendima buscáronse accesos alternativos aos viticultores, xa que moitos son veciños dunha zona pero teñen as fincas noutra”.
La estructura fue cerrada al tráfico en octubre de 2012 porque se estaba hundiendo. Primero se pensó en repararla pero sus elementos estaban bastante dañados y se optó por rehacerla. n




















