
Al igual que Caldas, el Concello de Portas lleva años intentando sacar adelante su Plan Xeral. Tras varios intentos fallidos, el gobierno local envió el pasado año a la Xunta un documento de avance que propone concentrar el suelo residencial y los equipamientos en A Estación y Rapeira, creando zonas industriales en A Peroxa y en Romai. Sin embargo, el informe de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Urbanismo frenó esas expectativas al considerar, entre otras cuestiones, que el núcleo de A Estación incumple los requisitos para ser incluido en la malla urbana y pone en tela de juicio la previsión de que se construyan en Portas en los próximos años hasta 657 nuevas casas, teniendo en cuenta que la población decrece. En cuanto a las áreas industriales, el dictamen tampoco fue positivo. La Xunta advierte que un polígono en A Peroxa tendría un alto impacto visual y afectaría a la calidad de vida de algunos núcleos próximos. El de Romai lo considera innecesario puesto a menos de un kilómetro se emplaza el parque empresarial de Barro-Meis.
Con el objetivo de acercar posturas, el alcalde, Roberto Vázquez, acompañado por varios técnicos, fue recibido ayer en Santiago por la secretaria xeral de Territorio e Urbanismo, Encarnación Rivas. Tras el encuentro, el regidor indicó que el equipo redactor del PXOM estudiará la introducción de “algúns cambios” en el documento para adaptarlo a las exigencias de la Xunta, aunque no serán, afirmó, modificaciones “importantes”. Vázquez es optimista en lo que a la aprobación del Plan se refiere y cree que un plazo aproximado de un mes podría llevarse a Pleno para su aprobación inicial. Tras este trámite, todavía tendría que exponerse al público dos meses a efectos de alegaciones y, después, la aprobación definitiva quedaría a expensas de la decisión de la administración autonómica.






















