
Una nueva tragedia en el mar ha teñido de luto a la ría de Arousa. El cuerpo del rañeiro vilanovés Óscar Ramiro Piñeiro Lago, que en la madrugada de ayer había salido a capturar camarón, apareció en las inmediaciones del puente de A Illa tras diez horas de intensa búsqueda por tierra, mar y aire. Estaba a escaso medio kilómetro de tierra y cerca del lugar donde se cree que perdió la vida, aunque su embarcación, MIA, apareció a la deriva en un polígono de bateas de O Grove. En una de las zapatas aparecieron apoyados un rizón, uno de los trueles con los que había salido a faenar, una linterna y un cabo todavía atado al pilar. El marinero, de 43 años de edad y con un hijo menor, fue localizado por una de las muchas embarcaciones de compañeros que voluntariamente se sumaron al dispositivo que se extendió desde la costa meca hasta Carril.
Su barco pudo soltarse
Todo parece indicar que sufrió un accidente, pero las circunstancias no están claras y la Guardia Civil se ha hecho cargo de la investigación. Sin embargo, a la vista de las evidencias halladas en el puente y teniendo en cuenta el fuerte viento que soplaba de madrugada, gana fuerza la hipótesis de que la embarcación se le soltó, no pudo alcanzarla y ya en el agua no consiguió ponerse a salvo. De hecho, el cuerpo apareció en el fondo, a unos 400 metros de distancia de la costa. Aún así, será la autopsia la que determine las causas de la muerte revelando si sufrió algún golpe o un problema de salud previo.
Horas de angustia en el puerto
El cadáver fue localizado sobre las siete de la tarde cerca de donde aparecieron sus herramientas. Unas horas antes, unos buzos estuvieron realizando inmersiones en la zona, pero la marea estaba alta. Ya por la tarde, cuando bajó, las condiciones permitieron encontrarlo. Su cuerpo fue trasladado por el Punta Falcoeiro de Gardacostas al puerto vilanovés donde su familia llevaba desde primera hora de la mañana esperando noticias. Su pareja y su madre, Evangelina Lago, muy conocida porque fue patrona mayor de Vilanova durante muchos años, y otros parientes no se movieron e incluso les prestaron unas sillas para hacer más llevadera la espera. El alcalde, Gonzalo Durán, también permaneció en el lugar hasta que el coche fúnebre se llevó el cadáver al Instituto Anatómico Forense de Pontevedra.
La esposa de Piñeiro Lago lo echó en falta muy temprano, sobre las ocho de la mañana e incluso llamó a la Cofradía. A las doce y media de la noche había salido de casa para trabajar en el camarón. Está enrolado como rañeiro, pero posee permiso para artes menores de nécora y camarón. Según fuentes de Salvamento Marítimo, no llevaba móvil y eran incapaces de localizarlo y MIA tampoco estaba en el puerto. Poco después, pasadas las nueve de la mañana, un bateeiro encontraba la pequeña embarcación a la deriva en un polígono de bateas de Porto Meloxo (O Grove). No había rastro de su tripulante y dentro solo había unos cuantos aparejos y ropa reflectante amarilla, así que la amarró y dio parte a las autoridades. De inmediato, el Centro de Coordinación de Salvamento de Fisterra activó un dispositivo de búsqueda que incluyó a la embarcación Salvamar Sargadelos y el helicóptero Pesca I de Gardacostas, que por la tarde fue relevado por el Helimer 211. Además, por mar se sumaron lanchas de su Cofradía, la vilanovesa, con la patrona mayor, María José Vales al frente, y de otras como la de O Grove, A Illa y Cambados, que se encargó de trasladar a MIA a su pantalán. Pero también de compañeros marineros y, de hecho, finalmente, fue una de estas lanchas quien halló el cadáver.
El dispositivo también se extendió por tierra, con Emerxencias de O Grove revisando toda la costa meca y Protección Civil de Vilanova, haciendo lo propio en su zona. Además, tras la aparición de los aparejos en el puente, la búsqueda aérea llegó incluso hasta Carril, por si las corrientes lo hubieran arrastrado hacia la desembocadura del Ulla.
El suceso ha causado gran conmoción en su localidad natal y en su parroquia, San Miguel de Deiro, donde vivía con su pareja, el hijo menor de ambos y una hija de ella fruto de una relación anterior. En la zona también se pudo ver a los concejales de Cambados Xurxo Charlín y Enrique Oubiña, de Ribadumia, porque son cuñado y primo de la víctima, respectivamente.
El cuarto fallecido este año
El vilanovés suma el cuarto fallecido este año en la ría de Arousa. En enero, el emblemático músico vilanovés Jesús Nogueira murió tras caer de su bote de pesca de recreo. En febrero, el marinero grovense Luis Vidal perdía la vida tras caer del “Tucán Dos”; el patrón se echó al mar para rescatarlo pero no pudo salvarlo. Unos días después, el mar se tragaba al isleño Harry Otero, de 30 años, que fue encontrado por su hermano en las profundidades tras cuatro días de intensa búsqueda desde que la lancha “Rosa” en la que viajaban volcase en las inmediaciones de Ons. l








