
Los patrones mayores de Arousa decidieron ayer en una reunión en Carril cerrar en las próximas semanas Os Lombos do Ulla para el período que queda de campaña de libre marisqueo. La idea es preservar el recurso en una zona muy castigada tras la última riada y en la que ya no existe ni un berberecho desde hace meses, así como tratar de mejorar la maltrecha economía del sector productor. “Acordamos que cada confraría iniciará os trámites para que o vindeiro mes de febreiro os que o soliciten xa poidan cobrar o paro”, dice el presidente de la Federación Galega de Confrarías, Benito González.
Ya cuentan con los informes técnicos preceptivos de Mar en los que se explica esta situación de “forza maior”, por lo que confían en que no tendrán problemas en acogerse a la nueva Ley de Autónomos. “Está máis que xustificada a nosa petición e ademais épor motivos axenos a nosa xestión do banco marisqueiro”, dijo Benito González.
Se calcula que alrededor de 300 personas podrían acogerse a esta medida, aunque existen todavía muchas personas que no tienen la cotización necesaria para hacerlo.
La idea de un paro viene rondando desde hace meses al sector debido a los bajos precios que el marisco alcanza en la lonja y que hace que muchos mariscadores y rañeiros se planteen la actividad. Pero la gota que colmó el vaso fue la última riada que se cebó especialmente con Carril. De hecho, Fernando Franco, patrón mayor de la zona, aseguraba que “las mariscadoras de a pie también se debrían poder acoger a esta medida ya que están tan perjudicadas como nosotros”.
El presidente de la Federación Galega de Confrarías aseguró que en principio la medida estaba pensada para los de a flote, pero que cada cofradía, si justificaba esta situación, podría tramitarla para las de a pie.




















