
El gobierno de Catoira aprobó en un Pleno celebrado el pasado 28 de diciembre el presupuesto municipal de 2013, que se incrementa ligeramente —apenas 100.000 euros— con respecto al pasado año, alcanzando los 2,8 millones. El BNG vikingo pone de manifiesto su disconformidad con estas cuentas, al considerar que “non van contribuír a diminuír o problema do desemprego”.
El edil nacionalista Xoán Xosé Castaño advierte que los ingresos por impuestos directos aumentarán 233.000 euros —la mayor subida es el IBI— y la recaudación por tasas, como la recogida de basura, se incrementará “un 25%”, un dinero que “sairá dos veciños”. También “sube a gardería infantil unha barbaridade”. Incide Castaño Conde en que la mayoría de familias de Catoira son de nivel económico “medio ou medio-baixo” y la subida de impuestos es para ellas “unha carga difícil de asumir” cuando la ciudadanía está afectada por el desempleo, recortes en servicios básicos, reducciones en las ayudas sociales, bajada de salarios, subidas de la electricidad o el combustible... De esta forma, “moitas familias están a pasar serias dificultades para facer fronte aos gastos cotiáns e aos da hipoteca, con máis dun 25% da poboación dentro dos albores da pobreza”, recuerdan desde el BNG. Confrontándolo con la subida impositiva, los nacionalistas indican que los ingresos por transferencias de otras administraciones se verán reducidas en 2013 en 155.000 euros (un 25%), “o que implica menos investimentos e menos emprego”.
En cuanto a los gastos, los bienes corrientes y servicios suponen casi un millón de euros y el personal 756.735. Critica el BNG que el presupuesto no reduzca “á mínima expresión” partidas “totalmente prescindibles” como “xantares, axudas ás fogueiras de San Xoán ou calendarios que se envían ás casas”. También aboga Castaño por recortar gastos en discrecionales y dietas en favor de los servicios sociales.
El BNG considera significativas algunas de las reflexiones del informe de Secretaría, que indica que “o aforro neto tanto real como teórico é negativo” e insta a revisar el Plan de Saneamiento financiero para evitar que cuando acabe el período de carencia del crédito ICO, el Concello tenga que soportar “como carga financieira unha cantidade superior en máis dun 50% á prevista no Plan de Axuste”.






















