
La Guardia Civil de O Grove detuvo a última hora de la tarde de ayer a un furtivo que amenazó de muerte a dos vigilantes de la Cofradía cuando le sorprendieron en la playa de Rons extrayendo marisco. Tras requerir su salida del arenal, el ilegal, lejos de amedrentarse, se encaró a los guardapescas con un cuchillo profiriéndole: “Deixádeme estar aquí que vos mato”, les gritó.
En ese momento y con la intención de evitar ser agredidos, uno de los vigilantes le roció con spray pimienta para inmovilizarlo y, de inmediato, llamaron a la Guardia Civil que se personó en el lugar en cuestión de minutos y se llevó el hombre detenido. La escena era presenciada con incredulidad por los numerosos vecinos que se encontraban por la zona.
El detenido, vecino de O Grove, es ya un viejo conocido de la justicia y cuenta con numerosos antecedentes policiales.
En esta ocasión, el robo de marisco, que fue devuelto de inmediato a la playa, cuenta con el agravante de un intento de agresión a los vigilantes y un delito contra la salud pública. Y es que desde hace varios días la zona marisquera de O Grove está cerrada por toxina y la puesta de este marisco en el mercado podría suponer un riesgo para el consumidor.
Pero esta no fue la única intervención realizada por los vigilantes de la Cofradía de O Grove en la jornada de ayer. Durante la mañana interceptaron un hombre en Con Negro, camuflado entre las rocas, extrayendo percebe. Se trata de una de las zonas predilectas por los furtivos para esta práctica y que ha sido varias veces denunciado por el sector percebeiro de O Grove.
En A Toxa, los guardapescas pillaron “in fraganti “ a dos furtivos extrayendo almeja. “Esto é a diario, pero hoxe foi especialmente activo e iso que non chegamos ao verán”, advierten fuentes de la Cofradía.
También en Vilalonga sorprendieron a un furtivo extrayendo marisco durante la tarde de ayer. En todos estos casos, el robo cuenta con el agravante de estar vetado a la extracción por la toxina que en los ultimos días mantiene varias zonas marisqueras cerradas, incluida la de O Grove.
Desde la Consellería do Mar advierten que en este tipo de casos en los que la marea roja afecta al producto que el consumo de moluscos que llega a los mercados procedente del furtivismo constituye un delito contra la salud pública puesto que estos bivalvos no son aptos.
Además, se reitera que los comercializadores deben disponer de una guía de trazabilidad en la que figure en todo momento el recorrido del producto desde su salida del mar.




















