
Que Vilanova tenga auditorio en este Año Valle-Inclán es ya prácticamente una quimera. La comisión de seguimiento de la obra de O Esteiro se volvía a reunir ayer en la Diputación y el Concello salía con malas noticias en cuanto a plazos. El ente provincial apuesta por seguir adelante con la rescisión del contrato de la actual adjudicataria, al considerar que hay suficientes motivos por incumplimientos, y eso supone sacar de nuevo a contratación la actuación.
El trámite, de ser así, será largo. Esperará al mes de mayo y será necesario preparar un nuevo proyecto, abrir plazo de presentación de ofertas, reunir a la mesa de contratación, adjudicar, formalizar y seguir todos los pasos habituales en la contratación pública, lo que retrasará la continuación de la obra varios meses más. Reconocen desde el Ayuntamiento que, en el mejor de los casos y si no hay imprevistos —que raro es que no los haya en estas lides—, la finalización del edificio no llegaría hasta el mes de noviembre. No obstante, desde el gobierno local apuntan que, probablemente, el complejo no será realidad hasta 2017.
“Estamos muy defraudados, muy fastidiados”, valoraba ayer el alcalde, Gonzalo Durán. “Con esto tal vez se demuestra que nunca debió paralizarse la obra”, porque ahora, lamentó, serán “los niños de la Escuela de Música” y los vecinos que hacían uso de las instalaciones de O Esteiro lo que se verán privadas de ella todo un año. “Nosotros reiteramos en la reunión que no se debería rescindir el contrato. No tenemos precedentes, pero ellos quieren hacerlo así”, criticó el regidor.
En Vilanova acusan al ente provincial ya de una “mala gestión” de este asunto.
prórroga y empresa
La cuestión de la nueva contratación empañó el otro hecho de la jornada, la firma de la prórroga del convenio de colaboración entre el Ayuntamiento y la Diputación para esta obra. Ello permitirá seguir adelante con ella, pero, queda claro, no en los plazos que quería Vilanova.
Los márgenes de tiempo aún pueden torcerse más, porque la empresa adjudicataria podría recurrir la decisión de la Diputación, que supone para ella, por lo pronto, perder el contrato de construcción: Eso atrasaría la licitación del nuevo proyecto.
Entretanto, la empresa deberá acometer tareas de conservación para evitar el deterioro del edificio durante los meses en que permanecerá abandonado.




















