El Céltiga recibe al Valladares y el Villalonga visita O Couto en un día clave para el ascenso

Céltiga y Villalonga adelantan a esta tarde sus partidos de la trigésimo cuarta jornada de liga de Preferente Sur, claves en la pelea por el ascenso a Tercera. En el Salvador Otero el segundo clasificado recibe a las 18 horas al Valladares. Es una final, por eso la directiva hace un llamamiento a la afición para que arrope a los jugadores que entrena Edu Charlín. El Céltiga tiene tres puntos de ventaja sobre el Porriño, que juega mañana en Mondariz. El Villalonga, por su parte, dispone de su segunda oportunidad de ascenso. Visita esta tarde también a las 18 horas el campo de O Couto para medirse al Ourense CF (antiguo Ponte). Una victoria unida mañana a un tropiezo del Porriño le convertirá matemáticamente en equipo de Tercera.
Para Antonio Fernández, técnico celeste, no existe en Galicia un escenario más especial que el campo ourensano. Un estadio con capacidad para más de cinco mil espectadores y con casi siete décadas de historia. “Me siento ourensano, es el sitio donde nací y jugué allí cuatro años en Tercera”. Será la primera vez que Antonio regrese a O Couto, “cuando me tocó ir con el Pontevedra estaba lesionado”. El Villalonga tuvo por la semana un test muy bueno en Copa ante el Cambados. “Nos vino bien para preparar el partido porque Burgáns es grande también. O Couto es un escenario que motiva, con una solera enorme”. En Vilalonga no parece importar mucho el hecho de poder ascender el domingo sin jugar, solo piensan en ganar hoy. “Un ascenso es un ascenso, tenemos que hacer nuestro trabajo, en el momento que bajamos el nivel nos igualan”. Alfonso, con problemas en una rodilla, es duda.
primera final
El Céltiga juega la primera de las cinco finales que le separan del ascenso. Recibe al Valladares, décimo en la tabla, con la baja de Diego por sanción, y las dudas del meta Marcos, que en principio estará en el banquillo, y del defensa Bautista. El equipo de Edu Charlín vio frenada su espectacular racha en Porriño la semana pasada, pero mantiene el nivel de confianza y espera poner en liza un ritmo alto y su estilo de juego para sacar el partido adelante. El ascenso pasa por ganar cuatro de los cinco partidos que le restan




















