
Ribadumia y Portonovo ofrecieron un gran partido en A Senra. Intenso, con muchas ocasiones, abierto y también con polémica, la de la expulsión de Suso Vidal en el minuto 62 tras ver dos tarjetas amarillas casi consecutivas y ambas igual de rigurosas. Los dos equipos se quedaron con un punto que no les deja del todo descontentos, un empate que por lo visto se puede considerar justo, pues hubo ocasiones, y muy claras, por ambas partes.
La primera parte estuvo controlada por el Portonovo pero en la segunda salió más centrado el Ribadumia y llevó el peso del juego. Los dos fueron valientes y buscaron la victoria, incluso el Portonovo lo hizo cuando se quedó con diez. Y el beneficiario de todo ello fue el público.
Un posible agarrón de Suso Martínez dentro del área a Changui y dos disparos de Manu Nieto parecían presagiar un encuentro dominado por el Ribadumia. Pero enseguida cambió el guión. Ricardo Fernández pudo contar finalmente con Óscar García y Álex Cubas, aunque Nacho esperó turno en el banquillo. Debido a las ausencias ajustó el técnico el orden táctico habitual apostando por un 4-4-2, con Iván y Silva en la delantera. Ello dificultaba la salida de balón del equipo local, y para más inri apretaba el Portonovo en tres cuartos de campo, lo que propiciaba muchos robos de balón. En uno de ellos llegó el golazo de Silva. Víctor robó en mediocampo, filtró un buen pase al delantero y este realizó un colosal control orientado que le permitió encarar a Pajarillo, lo regateó y marcó a puerta vacía.
El gol dio confianza al Portonovo, que empezó a jugar muy cómodo y a controlar el partido. Casi todo el peligro del Ribadumia venía por banda izquierda. Josiño fue un puñal pero en ocasiones le faltó definir bien la jugada. Sí lo hizo cuando tras dejar atrás a Marcos Dopazo cedió un balón perfecto al centro del área para Fran Castaño, pero el mediapunta falló lo que no suele fallar. El balón se fue fuera rozando el poste.
El Portonovo disfrutó de sus mejores momentos y le faltó concretar alguna de las ocasiones que generó para marcharse al descanso con el partido encarrilado. Pajarillo evitó el segundo de Silva en una doble intervención y Suso Martínez falló otra buena opción de marcar en el 37. Lo mejor para el Ribadumia era que llegase el descanso y lo cierto es que le sentó de maravilla. Los de Gabi Leis salieron mucho más metidos, más valientes y centrados en la segunda parte. Fran Castaño avisó en el 49 tras centro de Pablo Piñeiro y en el 53 llegó el empate. Un balón bombeado le llega a Manu Nieto que dispara con potencia, Marcos despeja, el balón le cae a Changui y Marcos vuelve a salvar el gol, pero no pudo con el tercer remate. Josiño estaba solo en el otro palo y marcó a placer. Y a partir de ahí el dominio local se convirtió en asedio. Pablo Piñeiro, ya con la posición cambiada a lateral izquierdo, rozó el gol en un trallazo lejano. Ricardo Fernández cambió al 4-2-3-1 con la entrada de Nacho para ganar consistencia en medio campo, pero todo se truncó con la expulsión de Suso Vidal. Sin embargo, la superioridad numérica le sentó mal al Ribadumia y a punto estuvo de aprovecharlo el Portonovo para sentenciar. Cubas mandó un balón al larguero y Silva no marcó en el 69 de milagro, más bien porque lo impidió Jonathan metiendo la bota lo justo para desviar la pelota lo suficiente para que se fuese rozando el palo. Tras fallas esas oportunidades los visitantes empezaron a dar por bueno el empate y se centraron en cerrar los espacios al Ribadumia con un lógico planteamiento más conservador. Aún así encontraron huecos los locales y no ganaron porque Changui falló lo que no acostumbra a fallar en dos ocasiones claras. Como también fue una de Álex Gómez. Marcó Manu Nieto, pero en fuera de juego, según el línea.
Y cuando el partido languidecía, tremendo susto para la afición ribadumiense. Nacho recibió un balón en profundidad y disparó con mucha intención pegando la pelota en el larguero.
El derbi había dado para mucho pero se acabó con ese empate que dejó más contentos a los portonovistas. n






















