
Todo equipo que juega contra el Bertamiráns se siente en la obligación de ganar. Y quizás sea ese el gran hándicap. La obligación del Arosa es todavía mayor porque sabe que no puede dejarse puntos en campos como este si quiere aspirar de verdad a meterse en la fase de ascenso. Un sueño hasta hace poco y ya un objetivo real a estas alturas de la temporada.
Piscis ha alertado a sus jugadores de la necesidad de afrontar el partido con la máxima concentración. Entiende que el Bertamiráns tiene sus recursos y que es más competitivo de lo que dicen sus números. Aunque los santiagueses son un equipo resignado, sin ninguna opción de salvarse, y que afronta el partido con bajas sustanciales, especialmente en defensa. No están Gabi, Otero, Ander ni el vilagarciano Fernando Santaló, que está cedido por el Arosa. Tampoco está Saro y Diego es duda. Unas ausencias que merman aún más el bajo nivel del joven equipo compostelano.
En el bando arlequinado lo más destacado es la presencia del canterano Lucas Gallego en la portería, ocupando el sitio del lesionado Jorge Pérez. Este será el segundo partido de Lucas con el primer equipo del Arosa y precisamente en este un campo complicado para los guardametas porque cualquier balón colgado, desde cualquier parte del campo, llega al área rival.
La otra novedad es el regreso del capitán Adrián Camiño al once inicial ocupando el puesto de Pablo Vázquez, que no puede jugar contra su exequipo al tener que cumplir un partido de sanción. Cheri, Juanito y Vixo completan la lista de bajas por lesión.
El entrenador del Bertamiráns, Raúl Bralo, considera al Arosa “uno de los equipos fuertes de la categoría” y dice que el objetivo de su equipo “es minimizar su potencial ofensivo”.




















