
La titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 1 de Riveira dictó a primera hora de la tarde de ayer un auto de ingreso en prisión sin fianza para el palmeirense Jorge Manuel Franco Parada, de 42 años, por un concurso de delitos entre los que figuran atentado contra la autoridad, por intimidación grave; tenencia ilícita de armas; un delito contra la salud pública en la modalidad de tráfico de drogas y violencia de género. La Policía Nacional de Riveira y la Fiscalía le atribuyen el hecho de haber encañonado en la tarde del pasado sábado a un funcionario de la comisaría en el transcurso de una intervención de sendas patrullas tras recibir un aviso de su supuesta participación en un episodio de malos tratos en el ámbito familiar.
Según pudo saber este periódico, su mujer llamó en torno a las tres y media de la tarde del sábado al 061 para solicitar asistencia después de que el ahora imputado la hubiera golpeado en presencia de una de sus dos hijas. El personal de Urgencias Médicas activó el protocolo de violencia doméstica y solicitó la participación del Cuerpo Nacional de Policía. Nada más llegar los agentes, parece ser que el hombre no los recibió con los brazos abiertos y les invitó a marcharse. Los efectivos de la comisaría riveirense le solicitaron que se identificasen para elaborar un informe de su intervención y cuando llegaron los refuerzos, según la versión policial, el hombre sacó una pistola Luger M 90 calibre 9 parabellum y apuntó a uno de ellos a la cabeza. En esa situación de máxima tensión, los efectivos policiales lograron convencerlo para que depusiera su actitud, primero sacándolo el cargador y tirándolo al suelo y luego haciendo lo propio con una bala que tenía el arma en la recámara. Seguidamente procedieron a su detención y, además de la citada pistola y cargadores y munición para el arma, le ocuparon 14 bolsas de cocaína, otra con hachís y 7.300 euros.
Tras pasar las primeras horas en el calabozo, la Policía Nacional solicitó a la jueza una orden de registro en su domicilio en una aldea de Palmeira, en el que se incautaron de otra pistola semiautomática Star calibre 9 milímetros con su cargador, una carabina con cañón modificado y culata recortada, una pistola de aire comprimido marca Gamo modelo P-900 y de calibre 4,5 milímetros, diversa munición y algunos efectos digitales.
NEGÓ LOS HECHOS
Aunque la mujer de Jorge Manuel Franco decidió no presentar denuncia en la comisaría por presuntos malos tratos contra su pareja -deberá acudir la próxima semana a declarar a ese respecto en el juzgado-, el Ministerio Público decidió incluir también esa imputación, pues entendió que había suficientes indicios para ello. El ahora imputado negó la comisión de los hechos que se le imputan, indicando que el no le pegó a su mujer y que la droga incautada no era suya. Además, por lo que parece deducirse de su declaración, no se acordaba hacia donde apuntó con la pistola intervenida, puntualizando que tiene memoria selectiva.
Según fuentes cercanas al Jorge Manuel, cuenta con antecedentes penales por un asesinato registrado hace 25 años en la zona de Padín y por el que pasó en torno a 7 años en la cárcel.






















