
El gobierno local de Vilagarcía tiene en mente la peatonalización de la céntrica calle Conde Vallellano y también del vial que discurre justo paralelo al emblemático edificio de la Praza da Peixería. Así lo señala el alcalde, Tomás Fole, que reconoce que esta actuación implica de forma obligada cambios de sentido en otras calles paralelas. Cabe recordar que Conde Vallellano (que une la Praza de Galicia con la rotonda de los juzgados) estaba en el plan de asfaltados que el gobierno popular llevó a cabo en los últimos meses. Sin embargo fueron los propios técnicos los que detectaron graves deficiencias en la red de saneamiento y alcantarillado que se evidencian cada vez que llueve, aunque sea poco. Fue entonces cuando se excluyó del plan de asfaltados este importante vial en el que, entre otras cuestiones, se encuentra el servicio de taxis.
La idea no era otra que la de realizar un estudio concienzudo sobre el estado de la red y aprovechar las obras que se ejecuten en la zona para cambiar todo el saneamiento. De hecho es palpable cada vez que llueve que justo en la intersección de Conde Vallellano con Arzobispo Lago se localiza una bolsa de agua que dificulta el tránsito de vehículos y, también, de peatones. En teoría con los trabajos de humanización se ganaría en espacio (al eliminarse las plazas de aparcamiento) y también se solventarían estas deficiencias en la red local.
La peatonalización no solo afectaría a Conde Vallellano, sino también a la zona del vial que trascurre justo por delante de la Praza da Peixería. Y es que desde el gobierno local entiende que la reformulación del tráfico en el centro urbano es necesaria, dado que el aumento de las peatonalizaciones obligaría a llevar a los vehículos por otros viales para, entre otras cuestiones, favorecer el uso de aparcamientos disuasorios como el de la zona TIR o el de Fexdega.
De todos modos el proyecto todavía está en la oficina técnica y es más que probable que no esté listo para poder ser adjudicado antes del 13 de junio, fecha de la toma de investidura de la nueva Corporación municipal. Es por ello que, a pesar de que es una idea del actual ejecutivo conservador, podría quedarse en el aire si finalmente Fole no consigue la mayoría deseada. n




















