
Las primeras subastas de centolla tras la apertura de la veda por parte de la Xunta de Galicia se caracterizaron ayer en O Grove y en Cambados por la escasez de producto que llegó a las lonjas.
En el caso de O Grove fueron tan solo 500 los kilos que se subastaron, una cifra que contrasta con los casi 3.000 que se capturaron en la primera jornada el año pasado, a pesar de que toda la flota, más de cincuenta barcos, participó en este inicio de campaña.
En el caso de la localidad cambadesa las cifras no fueron mejores, ya que a la lonja llegaron 450 kilos de este crustáceo provenientes de cerca de treinta barcos, una cifra también muy inferior a la registrada el año pasado.
La escasez de producto provocó que los precios fueran algo superiores a los registrados en la primera jornada de la campaña del año pasado. Tanto en O Grove como en Cambados el primer kilo se vendió a 16 euros, bajando el precio hasta los 7 euros en O Grove y hasta los 6 euros en Cambados.
Desde las cofradías de las dos localidades explicaron en la jornada de ayer que el número de capturas ha sido bastante desmoralizador para los marineros, que no estaban contentos ayer con el resultado.
De hecho, algunos de ellos solo consiguieron una centolla en treinta nasas y otros con 60 aparejos tan solo lograron hacerse con seis ejemplares de este crustáceo, unos datos que no son nada esperanzadores para el sector de cara a esta temporada.
Sobre las causas que pueden estar detrás de esta escasez de producto, desde la Cofradía meca explicaron ayer que posiblemente el mal tiempo, el frío e incluso la luna han influido en estos resultados.
Así, consideran que lo prudente antes de hacer una previsión es esperar a que mejore algo el tiempo para ver cómo responde el mar.
Por el momento los marineros estaban ayer algo descontentos con el resultado de la primera jornada y aunque confían en que los datos serán mejores cuando sople el viento del sur, lo cierto es que la mayoría auguran que esta no será una buena campaña para la centolla.




















