
Después de casi un mes de parón competitivo, el Xuven vuelve a tener una semana normal, con partido a la vista el sábado. Ya había ganas en el seno del equipo de tener que preparar un partido, de sentir el latido de la competición, aunque lo cierto es que ese largo parón les ha venido de perlas. Al menos así lo reconoce el propio entrenador, Yago Casal, que resalta el buen estado físico de sus jugadores ahora mismo. Y eso que habían terminado el año con muchos problemas, con un grupo de jugadores castigados con molestias y Juanchi con un fuerte esguince de tobillo. Pero precisamente ese largo descanso ha permitido que todos hayan superado esos problemas y se encuentren en perfectas condiciones para jugar el primer partido del año en Zamora, contra el Fidalgo Vecino, un equipo que, a priori, no debiera presentar demasiados problemas para los cambadeses.
Pero el parón no solo ha venido bien en el apartado físico sino también en el mental. Y es que, como apunta Casal, el nivel de exigencia al que se enfrenta el equipo cada semana es muy alto y eso genera un cansancio mental que también precisa descanso. Los jugadores han podido desconectar de la competición y ahora vuelven con más ganas, si cabe, aunque ganas nunca le han faltado pese a ir ganando sus partidos con mucha comodidad, incluso en ocasiones demasiada.
viaje relámpago
El primer partido del año les lleva a Zamora. Será un viaje relámpago. La crisis económica afecta a todo el mundo y la directiva tiene claro que hay que abaratar los costes todo lo que se pueda. Técnicos y jugadores lo entienden aunque saben que no es el mejor modo de afrontar un partido. Y es que el equipo saldrá en autobús desde Cambados a las 2 de la tarde del sábado rumbo a Zamora, a donde llegarán cerca de las 7. Bajar del autobús y directos al pabellón a calentar y prepararse para jugar porque el partido comienza a las 20.30 horas. No es la primera vez que les pasa esta temporada y hasta ahora no lo han notado demasiado porque son muy superiores a sus adversarios. El problema es si surge un contratiempo en el viaje, como una avería mecánica por ejemplo. Pero es que la realidad económica es la que marca el proceder ahora mismo en todos los clubes deportivos.




















