SANXENXO-Los padres de Carballa ganaron unos 200.000 euros plantando patatas, tomates y lechugas
El patrimonio, los ingresos y los beneficios de los padres de Antonio Carballa fueron ayer objeto de un minucioso examen en la tercera sesión del juicio por blanqueo. Comparecieron en la sala tres peritos, dos de ellos para esclarecer de dónde procedía el dinero que José Carballa guarda en su casa y que se cuenta por miles de euros.
Un perito agrónomo testificó que el abuelo posee unas 66 fincas, la mayor parte de ellas rústicas, dedicadas a la plantación de los productos típicos de la huerta de O Salnés; dispuso, hasta su venta a Mirador de Sanxenxo, de una gran extensión de terreno en Monte Faro dedicada a explotación forestal; plantaciones de albariño con una producción superior a los 11.000 kilos por hectárea; así como una zona dedicada a la cría de animales para su consumo doméstico y su venta. Por esta actividad, el perito estima que obtuvo unos beneficios entre los años 1990 y 2007 que podrían rondar los 200.000 euros, una cantidad que al fiscal le pareció poco creíble ya que el técnico utilizó unas tablas genéricas para hacer los cálculos.
Un segundo perito profundizó en los mismos cálculos, añadiendo las ventas acreditadas de fincas de José Carballa, que le reportaron unos ingresos de 68.000 euros en efectivo y 451.000 a través del banco.
Un tercer perito, también citado por la Defensa, valoró la casa de Don Fernando y lo hizo en 286.000 euros, una cantidad cercana a los 180.000 euros pagados por María Luisa González y muy distante de los 1,2 millones en la que lo valoró el Concello y la Xunta, cuando hizo una complementaria a la compradora.
El fiscal fue especialmente duro con este perito, cuya valoración cuestionó de diversas formas, hasta concluir que sus declaraciones en la sala podrían llegar a “rozar el falso testimonio”.
Las finanzas de maría luisa
Uno de los peritos analizó también las finanzas de María Luisa González, para determinar si de su trabajo y su capacidad de ahorro podía proceder el efectivo con el que compró la casa de Don Fernando. Concluyó que sí. Ya que presentó a esta mujer, al igual que a toda su familia, como un núcleo típico del rural, con economía de subsistencia, con producción agrícola para el autoconsumo y austera en los gastos. Sin embargo al fiscal le parece difícil de creer que los ingresos acreditados —una nómina de 1.000 euros brutos mensuales, el alquiler de un piso y la finca-aparcamiento de Pragueira— le facilitaran la liquidez suficienta para abonar en efectivo la casa de Don Fernando, varias fincas, dos coches, el arreglo de una cocina, etc. A esto no supo responder el perito, cuyo informe se centraba exclusivamente en la compra de un bien.
Analizó también la contabilidad de Sanxenxo Urbanizaciones, que le pareció correcta.




















