El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha dado la razón a un operario que denunció a su empresa, a las mutuas y a la Seguridad Social tras ser diagnosticado de silicosis, una patología respiratoria que se habría derivado de sus años de empleo en el sector de la cantería.
El hombre, ahora con 52 años, había sido operario de corte manual y pulido de losas en granito y cuarzo en firmas de una cantera de Dena (Meaño), desde finales de los años 80, aunque en diferentes periodos. En la sentencia a la que ha tenido acceso este diario consta que, durante años, el empleado se sometió a diversos reconocimientos médicos cuyas espirometrías fueron declaradas normales, la última en 2006, hasta que en 2007 la siguiente revisión reveló una “anomalía restrictiva, moderadamente severa” y posteriormente le fue diagnosticado una “enfermedad pulmonar compatible con silicosis”, una dolencia respiratoria producida por polvo de sílice.
El diagnóstico derivó en la incapacidad “derivada de enfermedad profesional”, pero el operario solicitó también una expediente de recargo de prestaciones contra la empresa, por “falta de medidas de seguridad”, que el Juzgado de lo Social número 3 de Pontevedra concedió en una primera sentencia. Esta fue recurrida por la Seguridad Social, pero el TSXG tumbó este recurso, reafirmando el fallo inicial, aunque este segundo pronunciamiento también es recurrible.
El tribunal considera que, si bien sí hubo medidas de formación y de seguridad para el trabajador, no habría quedado acreditado que la empresa pusiese todos los medios necesarios para la total preservación de la salud del empleado, como, argumenta la sala, obliga la legislación laboral.




















