RIVEIRA-La psicosis de los comerciantes por sucesivos hurtos se extiende al sector de los repartidores de paquetería

La psicosis que está generando entre los comerciantes de Riveira la sucesión de hurtos que se vienen prolongando en el tiempo, incluso desde hace meses, se está extendiendo al colectivo de profesionales dedicados al reparto de mercancías. Si el dueño de una conocida tienda de prendas y calzado deportivos denunció hace días que, cuando descargaba mercancía, le robaron del furgón una caja de gran tamaño con artículos cuyo precio de venta al público rondaba los 3.000 euros, parece que los vehículos que transportan multitud paquetes para entregarlos en la ciudad también se convirtieron en objetivo de los amigos de lo ajeno.
A uno de los repartidores le sustrajeron un paquete de gran tamaño que contenía un televisor de última generación. Ese trabajador no se percató del robo en el momento en que se produjo y si cuando fue a entregarlo a su destino en un comercio de Santa Uxía. Por su parte, un empleado de una empresa de transporte urgente de mercancías recordaba estos días que a él también le llevaron algunos paquetes aprovechando que se ausentó un instante de la furgoneta mientras hacía un reparto. A un trabajador que está especializado en el sector de los productos de bollería, le llevaron no hace mucho tiempo un buen número de dulces.
Otro empleado de una empresa dedicada al transporte urgente de mercancías presentó una denuncia después de que un ladrón le hurtase el teléfono móvil y la PDA del trabajo valorada en 3.000 euros. Al parecer, el autor del hurto logró forzar y bajar el cristal de una ventanilla de la furgoneta y logró alcanzar esos aparatos. El celular pudo saber quien lo tenía, pues le respondió a la llamada, pero el interlocutor le manifestó que se lo había comprado a otra persona. Este repartidor decidió instalar sistemas de seguridad en las puertas para evitar que le forzasen las cerraduras y le robasen mercancía.




















