
Fastidiado, así estaba Piscis al final del partido en Vilalba. No solo por la derrota, la tercera que se produce en los últimos minutos, sino también por el percance que sufrió Rivas. El técnico se queda cada vez con menos opciones en su corta plantilla. Partido tras partido el Arosa es víctima de sus bajas, y los rivales ya están sacando provecho de ello. El Vilalbés ayer se llevó la victoria ante un Arosa que apenas le inquietó en ataque. Para el técnico portonovés “no estuvimos tan bien como ante el Choco, pero defensivamente tuvimos el partido controlado hasta la jugada desgraciada del gol” se lamentaba. “El balón primero pega en la espalda de Juanjo, despeja Martín y le va a la mano de Vixo, mayor infortunio no puede haber”.
El técnico utilizó las armas que tenía. El primer cambio fue obligado. Luego introdujo a Munín porque “al ver que no éramos capaces de llegar tratamos de afianzar el trabajo defensivo que estábamos haciendo. Esa era la idea, aguantar porque no era nuestra tarde, arriba no enganchamos, no tuvimos enlaces, no quedó otro que intentar estar firmes en defensa”.
Muy pobre fue el bagaje ofensivo del Arosa en un campo como el de A Magdalena, amplio y en buen estado. “Es verdad que en ataque solo a balón parado tuvimos alguna llegada, muy aisladas.”
A pesar de ello, Piscis cree que su equipo mereció regresar con al menos un punto después del trabajo de contención realizado. “No es justa la derrota porque la jugada es de infortunio, va el balón a la mano. Ellos tampoco tuvieron acciones muy claras para marcar, salvo el balón parado y respondió bien Jorge, creo que al menos un empate pudimos rascar”.
Acerca de la lesión de rodilla del centrocampista Rivas, que podría revestir gravedad, Piscis se lamentó. “ Tenemos la negra, seguimos perdiendo efectivos”. Al ser preguntado sobre la necesidad de realizar algún fichaje dadas las circunstancias, el portonovés prefirió evadir el asunto, “háblame del partido solo” dijo bastante resignado.




















